Bulgaria, Septiembre 2019

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31 Agosto 2019 - Vuelo Málaga - Sofía

A las 1700 salida hacia Málaga, media hora antes de lo previsto. Llegada al aeropuerto de Málaga a las 1830. Para hacer tiempo y evitar sorpresas con la comida del avión, me senté en un Burger-King del aeropuerto y me pedí una hamburguesa antes de facturar en los puestos 308 y 309. Este proceso me llevó media hora. El cruce por el arco de seguridad fue rápido, no así el paso por la frontera, donde habían largas colas. El vuelo despegó con 15 minutos de retraso. El avión me resultó un tanto atípico ya que tenía cinco filas de asientos, 3 en un lado y 2 en otro. Me dieron ventana en la F pero sólo llegaba a la E, aunque en realidad no importaba mucho porque el avión estaba por la mitad. De hecho, a los veinte minutos de viaje, los dos asientos de mi lado quedaron libres haciendo un favor a mis piernas que fueron todo camino estiradas y en alto. Un bocata y vino blanco fue lo que ofrecieron durante el viaje. El aterrizaje fue suave y sin problemas. El cruce de la frontera y la recogida del equipaje también fueron muy rápidos, de los más rápidos que recuerdo. Mariana me esperaba fuera recordando viejos tiempos. Un taxi nos llevó hasta el Bulevar Vitosha donde teníamos alquilado el apartamento. A las 0230 hora búlgara, 01:30 hora española llegamos a nuestro céntrico piso. Todo el mundo dormía. Máximo, Maribel y Celia, compañeros de este viaje, habían llegado a las 2200 en otro vuelo anterior, apenas cuatro horas antes.

 

Minutos antes de embarcar

Aeropuerto de Sofía a la llegada

01 Septiembre - Sofía

Salimos al Boulevar Vitosha a las 0945 de nuestros con intenciones de desayunar. En esta calle céntrica, la más céntrica de Sofía, no faltaban lugares para tomar un buen desayuno; el café Memento fue el establecimiento elegido. Con nuestras pilas cargadas, proseguimos a pie por este Boulevar hasta el Palacio de Justicia (edificio de los leones) donde trabaja nuestro padrino de boda Bozhidar como fiscal del estado, llegando a la iglesia Sveta Nedelya, Tzum (el Corte Inglés de la era Comunista), el Banco Nacional, el teatro nacional Ivan Vazov y la Iglesia Rusa. De tanto andar, la hora del almuerzo llegó casi sin darnos cuenta. Lo hicimos en nuestro restaurante favorito "Lavanda", visitado y probado unos cuatro años atrás con nuestro amigo Petar. Proseguimos el paseo hasta Aleksander Nevsky, la majestuosa catedral de Sofía. Aproveché para sacar numerosas fotos del interior de este lugar de culto, acto arriesgado ya que sacar fotos de su interior está prohibido. Visitamos otra iglesia cerca de Aleksander Nevsky llamada Sveta Sofía donde se estaba celebrando una boda con unos cantos procedentes de un coro espectaculares. Tuve la oportunidad de grabar con el móvil unos minutos esa música, una oportunidad como esa había que aprovecharla:

 

 

 

 

Proseguimos por la Universidad hasta llegar a una pastelería llamada Estherhasi Bar, donde nos pusimos de pasteles y de batidos hasta las orejas. El paseo prosiguió hasta un lago cerca del puente de los leones y las águilas hasta un lago donde alquilamos por media hora una barca con remos. Jugaban a esa hora el CSKA de Sofía contra Levsky, un auténtico Real Madrid contra el Athlético de Madrid por su rivalidad. Nos sentamos en un parque cerca del estadio donde pudimos escuchar cada vez que marcaba uno de los dos equipos por los gritos del público. Allí las niñas jugaron un buen rato mientras saboreábamos una cerveza Shumensko.

Volvimos al apartamento a eso de las 1930. Salimos otra vez a las 2000 a cenar. Dibaka, un restaurante de comida búlgara fue el lugar elegido. Acertamos en la elección tanto en la calidad de la comida como en el servicio. Posteriormente nos enteramos que el resultado resultado del partido fue Levski 2 - CSKA Sofía 2, justo las cuatro ocasiones en que la gente gritaba más.

 

Catedral Aleksander Nevsky

Estadio de fútbol del CSKA de Sofía

Restaurante "Dibaka"

02 Septiembre, Sofía - Plovdiv

Salida del apartamento en Vitosha Bvd. a las 0830.  Desayunamos Costa Café. Paseamos a pie por el Boulevar Vitosha  hasta llegar al metro enfrente de Tzum, una especie de El Corte Inglés de los tiempos del comunismo, hoy reconvertido en un centro comercial con establecimientos occidentales. Utilizamos el metro hasta el aeropuerto ya que teníamos que recoger el coche de alquiler que nos llevaría a los lugares elegidos. Un Renault Traffic de 9 plazas nos esperaba. No era la Mercedes Vito que prometían en la página web pero tenía muy buena pinta. De motor andaba bastante bien también, así que ninguna queja del vehículo que nos dieron. Salimos directamente desde Sofía hasta Plovdiv, hora y media en autovía, carretera buena, rápida y ¡con dos carriles en cada sentido! Llegamos hasta el parking en Plovdiv con ayuda siempre de Waze, el navegador online basado en Google-Maps muy cerca de los apartamentos en donde dormiríamos, Hill House guest house, con  un 9.9 de puntuación en Booking. La navegación online la pudimos hacer gracias a la desaparición del roaming por la cual no se efectúan cargos adicionales por usar los datos y las llamadas fuera de tu país. Llegó la hora del almuerzo en "Meka Polina", restaurante armenio. Excelente comida en un lugar bastante discreto pero al mismo tiempo hubiera sido imperdonable buscar otro sitio turístico para almorzar. Al terminar paseamos hasta un café turco llamado ДуЖmaЯ. Pedí un café turco descafeinado,  lo que me resultó raro ya que estos cafés suelen ser servidos en tazas diminutas y suelen ser muy espesos, fuertes y dejando muchos restos en el fondo de la mini taza en la que lo bebes; lo acompañé de una también minúscula pero exquisita baclavá. Nos volvimos al hotel donde nos aguardaba una buena cama para una mejor siesta. Tras despertar dimos otra vuelta por el centro de Plovdiv, visitamos una farmacia antigua en la parte antigua de la ciudad llamada "Hippocrates" construída en 1872 y después teníamos una cita con Biliana, Ivan y su hija. Seguimos el paseo por la parte antigua de Plovdiv incluida una de las siete colinas que forman parte de la ciudad. Hicimos tiempo para la cena en el restaurante Hemingway. No estuvo mal del todo pero fueron demasiado lentos en servir la cena. Terminamos en el restaurante y nos fuimos paseando hasta nuestros aposentos. En frente de nuestro hotel había una terraza de un restaurante llamado Antico donde nos tomamos la última copa del día. Nos despedimos de Biliana e Iván y nos fuimos a la cama.

Renault Traffic de alquiler

Hotel "Hill House guest house"

Interior de la farmacia "Hippocrates"

03 Septiembre, Plovdiv-Shipka-Kostenkovtsi

Hicimos el check-out y empezamos a dar una vuelta por Plovdiv. El anfiteatro romano fue uno de nuestros objetivos turísticos y el único que nos dio tiempo visitar. Era todo un espectáculo, un antiguo recinto para representaciones teatrales conservado en muy buenas condiciones, prácticamente una copia al anfiteatro de Mérida donde hoy en día incluso se celebran conciertos y obras de teatro. Tras visitar esta maravilla volvimos a nuestra furgoneta rumbo a la casa rural donde nos veríamos con la familia de Mariana en Kostenkovtsi. Paramos en Kazanlak para repostar y comprar víveres para pasar tres días en esta casa que, junto a los víveres procedentes de Yambol (madre de Mariana) y Silistra (suegra de mi cuñado Iván) serían las provisiones para este periodo de tiempo. Para llegar a esta pequeñísima aldea teníamos que cruzar Stara Planina, una cadena de montes que cruza Bulgaria de Este a Oeste. Camino a esta casa rural visitamos el monasterio de Shipka, un templo ortodoxo con cúpulas enormes doradas. Almorzamos en las faldas del monte donde estaba la torre de Shipka con el mismo nombre que la iglesia, construida en honor a las víctimas fallecidas durante la Liberación Búlgara de 1877-1878. Potaje de habichuelas y Sneyanka (una crema hecha con yogur cremoso, nueces picadas, ajos prensados y pepino también picado). Deliciosos los dos platos. Dejamos la visita de la torre de Shipka para la vuelta porque el tiempo apremiaba, cosa que no hicimos tampoco a la vuelta porque la agenda estaba demasiado apretada. Proseguimos hasta Kostenkovtsi donde nos esperaba toda la familia. Llegamos a un precioso lugar llamado las cuatro casas, precisamente eran cuatro casas formando una especie de caserío cuadrado y cerrado con piscina. La familia allí reunida y los invitados sumábamos trece personas. Llevaban comida para una semana, de tal forma que los almuerzos y las cenas los hacíamos al aire libre en una gran mesa donde  cabíamos todos justos. Resultó todo un acierto por parte de Iván, el hermano de Mariana, haber elegido aquel sitio tan tranquilo y agradable. Descargamos todo el equipaje en nuestros aposentos y gran parte de nosotros terminamos en la piscina, dando paso acto seguido a una cena al fresco de la noche en la terraza más cercana a nuestra casa.

Anfiteatro romano en Plovdiv

Cúpula del monasterio de Shipka

Casa rural de alquiler "Las Cuatro Casas"

04 Septiembre, Kostenkovtsi-Bozhentsi-Gabrovo-Etera-Mon. Sokolski

Amaneció un día perfecto en Kostenkovtsi. Desayunamos al aire libre, en la terraza del conjunto de las cuatro casas. Los planes de ese día pasaban por visitar Bozhentsi, Gabrovo, Etera y el monasterio de Sokolsky.

Bozhentsi es una aldea y reserva arquitectónica en el municipio de Gabrovo en el centro norte de Bulgaria. Un lugar muy pintoresco donde disfrutamos de un café turco en una cafetería diminuta pero acogedora, regentada por una mujer mayor. Dimos una  larga vuelta por el lugar, dirigiéndonos acto seguido a Gabrovo.

Tan pronto llegamos a nuestro nuevo destino, buscamos un sitio para aparcar, tarea no tan simple cuando viajas con una Renault Traffic de 9 plazas. Encontramos al fin un lugar para dejar el coche y procedimos a buscar una oficina de cambio. Tras unos quince minutos dimos con una, cambiando Euros a Levs, la moneda oficial búlgara. Gabrovo era un pueblo atractivo, y seguro que tenía mucho que ofrecer, pero teníamos un par de sitios más que ver. Mirando el reloj nos dimos cuenta que Etera y el Monasterio de Sokolsky merecían más la pena que la ciudad en la que estábamos. Nos montamos de nuevo en la furgoneta poniendo rumbo a Etera. En unos diez minutos llegamos al lugar. La hora del almuerzo estaba muy cerca y el restaurante Eter (механа Етър) nos dió muy buena pinta. Almorzamos allí, resultó muy buena elección. Etera (Етъра) es un museo etnográfico y arquitectónico al aire libre donde estaban representadas las costumbres, culturas y trabajos artesanales durante el Renacimiento Búlgaro. Este Museo al aire libre es atravesado por el río Sivek. Dentro se vendían muchos productos artesanales, a mí me gustó un cinturón y me lo compré. Máximo se compró unas manoplas forradas de pelo de un establecimiento que vendía cosas hechas a mano. Volvimos a las "Cuatro Casas" justo a la hora de cenar. Arreglamos la mesa de la terraza, cenamos y nos acostamos temprano ya que el bautizo era al día siguiente temprano por la mañana.

Bozhentsi

Etera

05 Septiembre (Bautizo Yasena), Mon. Kilifarevo, Mon. Dryanovo

Nos levantamos temprano para desayunar todo el mundo, porque ese día tocaba bautizar a Yasena en el monasterio de Kilifarevo. Cuando todo el mundo estuvo preparado, partimos hasta el lugar donde a las 1030 se celebraría el evento. Llegamos con antelación al monasterio donde asistimos a una singular ceremonia al estilo ortodoxo. El sacerdote hizo un bautizo muy original para cualquier occidental, ya que usaba rezos y cantos guturales bastante llamativos en un lugar de culto que, al contrario que los lugares de culto occidentales, carecen de estatuas, todo lo que hace referencia a divinidades y a santos está plasmado con frescos y pinturas en las paredes, lo que hace de estos lugares unos edificios con bastante colorido en su interior.  20 minutos duró el acto. Nos dirigimos entonces a un complejo llamado Воденицата o Vodenitsata (el molino de agua en español) donde almorzamos muy bien y donde disfrutamos de unas vistas preciosas de una caída de agua en medio de unas rocas espectaculares. Máximo y yo hicimos tiempo con un par de cervezas hasta la hora del almuerzo; mientras, las niñas jugaban en un parque y el resto de la familia visitaba un monasterio cercano. Como comenté anteriormente la calidad de la comida era muy buena. Tuvimos la oportunidad de bajar después del almuerzo hasta las rocas y la caída del agua que quedaban a la izquierda del restaurante. con nuestros estómagos llenos nos dirigimos al monasterio de Dryanovo (Dryanovsky Manastir). Es uno de los monasterios más extensos de Bulgaria. Nuestra visita duró unos 45 minutos, tras los cuales pusimos rumbo otra vez a nuestro campamento base, Kostenkovtsi. Una cena otra vez al aire libre fue la antesala de una noche dedicada a reponer fuerzas para el día siguiente, ya que nos esperaba un largo viaje a Sofía.

Vistas desde el Restaurante "Vodenitsata"

Monasterio de Dryanovo

06 Septiembre, Kostenkovtsi-Sofía

Nos despertamos temprano esa mañana. Dejamos la casa rural a las 1000 AM después de nuestra despedida familiar. Nos montamos en la furgoneta los seis poniendo nuestro rumbo  al aeropuerto de Sofía por la autovía del Norte. Tuvimos que desviarnos por una carretera paralela a esta autovía por obras, calculo que unos diez kilómetros, lo que retrasó un poco más nuestra llegada que fue a las 1400. Devolvimos el coche a la compañía sin novedad. Después, en Metro desde el aeropuerto, llegamos hasta la parada Vasil Levsky, muy cerca del estadio de fútbol del equipo con el mismo nombre. Paseamos hasta el parque donde estuvimos unos días antes de partir para la casa rural. Las niñas estuvieron jugando en el parque como la vez anterior mientras tomábamos cervezas, Kamenitza para ser más exactos. Nos vimos con Irena para devolverle el sillón elevador para el coche que usamos para Celia. Proseguimos nuestro paseo por el parque hasta el estadio del CSKA de Sofía, el otro equipo importante de fútbol de la capital de Bulgaria. Después fuimos al piso en la calle Kokiche n° 3. y tras introducir las contraseñas de las puertas de entrada al portal, y la puerta del apartamento en sí, procedimos a dejar nuestras cosas. Mariana y yo fuimos a dar un paseo por Graf Ignatiev hasta el Boulevar Vitosha , NDK, y después hasta el apartamento. Descansamos un poco y salimos a las 1930 dirección al restaurante llamado ПоДЪ Лилпте (Pod Lípite), donde unos quince años atrás estuvimos con nuestros amigos Stanimira y Deian. Excelente elección. A la vuelta y después de una copiosa cena, Máximo y yo decidimos de dar una vuelta nocturna por el centro de Sofía. Salimos desde el apartamento hasta el patriarca, lugar de reunión de la juventud estudiantil de Sofía, hasta el hotel Rila y sus alrededores, hotel conocido por nosotros al habernos alojado allí varias veces. Mucha música y copas por las calles nocturnas de Sofía. Cuando la comida ya estaba asentada en nuestro estómago, volvimos por nuestros pasos, todo por la avenida Graf Ignatiev, hasta vuestro apartamento en la calle Kokiche número 3.

 

Casa rural de alquiler "Las Cuatro Casas"

Fachada del Restaurante "Pod Lípite"

07 Septiembre, Aeropuerto Sofía-Yambol

Nos despertamos a las 0830. 0900 desayuno en Maraia Classic Bar & Dinner, donde disfrute de un desayuno inglés. Una de las ruedas de mi maleta, debido al mal estado de las calles, se rompió haciendo su transporte muy complicado. Decidimos coger el autobús en vez de el metro, ya que el metro no tocaba la terminal 1 que era donde embarcaban Máximo, Maribel y Celia. Si, les tocaba decir adiós a Bulgaria con un buen sabor de boca de sus minivacaciones. Los dejamos en su terminal y nos despedimos de ellos hasta España. Tocaba ahora lidiar con el segundo alquiler de coche de nuestras vacaciones, un alquiler que duraría tres días y que nos llevaría principalmente de Sofía a Yambol y viceversa. Tras preguntar en un par de sitios, nos decidimos por un VW T-Roc de la compañía "Top Rent a Car". Tuvimos que esperar hasta las 1330 a que nos prepararan el coche sentados en el aeropuerto. Cuando estuvo el coche preparado y, tras inspeccionarlo a fondo con el responsable de la compañía, pusimos rumbo a Yambol por la autovía. Tras tres horas y quince minutos llegamos a nuestro destino, haciendo un par de paradas para cambiar conductor, es decir, para turnarme con Mariana, y es que a veces la monotonía de la autovía me juega malas pasadas. Una vez en Yambol y tras saludar a la familia, nos fuimos a estirar las piernas por el centro de Yambol y por el parque de la ciudad, una inmensa extensión de terreno repleto de árboles y de jardines cada año mejor cuidados y con mejor aspecto. De vuelta a casa, cenamos y nos fuimos a la cama.

Desayuno en "Maraia Classic Bar & Dinner"

Volkswagen T-Roc de alquiler para nuestros 3 últimos dias en Bulgaria

08 Septiembre, Yambol

Amanece en Yambol (Ямбол) con un toque frío típico de otoño. Desayunamos en casa y nos fuimos a dar una vuelta por el centro de la ciudad. No había mucho que hacer un domingo por las calles de la Yambol. Repetimos el paseo por el centro como el día anterior para hacer tiempo y tener claro si nos íbamos a Ustrem o no, dependiendo si la tía de Mariana, que venía de Stara Zagora (Стара Загора) a pasar el día con nosotros decidía venir. Nos quedamos en Yambol al final porque nos visitó. Almorzamos en casa y dejamos Ustrem (Устрем) para el día siguiente. Aproveché para ver un partido de baloncesto del mundial de china, España vs Serbia donde los serbios parecían a priori los favoritos. Para mi sorpresa ganamos el partido cómodamente. Llegó la hora de llevar a la tía de Mariana a la estación de trenes. Así lo hicimos. Como nos sobraba tiempo, Mariana y yo estuvimos viendo la puesta del sol sobre Yambol en una de las colinas más altas de la ciudad llamada Borovets, culminada con una gran antena de televisión. Nos dio tiempo también de dar un par de pasadas con el coche por el barrio gitano, un lugar digno de ver, eso sí, en coche. Andar andando por ese barrio era sencillamente jugártela. Era literalmente un gueto donde se amontonaban chabolas, casas a medio hacer y las que estaban terminadas no reunían las mínimas condiciones de habitabilidad. Cenamos a la vuelta y nos dispusimos a ver el partido de tenis del US Open donde el deporte español nos dio la segunda alegría del día, Nadal ganaba el prestigioso torneo de tenis. No pude verlo hasta el final porque se alargó hasta altas horas de la madrugada.

 

Vista del barrio gitano (techos rojos) de Yambol

Cima de la colina "Borovets" en Yambol

09 Septiembre, Yambol-Ustrem

Penúltimo día en Bulgaria. Tras el desayuno fuimos al centro de la ciudad en coche para cambiar un poco de dinero. Tuvimos que esperar cola, aunque en diez minutos estábamos atendidos. Aprovechamos el viaje para comprar unos regalos para España. De vuelta a casa, soltamos las compras y nos dispusimos a conducir hasta Ustrem, una hora de camino hasta la aldea del abuelo de Mariana. Eran las 1100 de la mañana cuando partimos hasta la aldea de unos 1000 habitantes. Nada más llegar nos encontramos con una de las higueras de la casa repleta de higos fantásticos listos para comer, así como las parras de uvas negras y blancas repletas. Llenamos unos cuatro cubos de estos frutos para llevar a Yambol y regalar a familia y amigos. Tuvimos que tener cuidado con las avispas, las uvas normalmente tienen estos incómodos huéspedes. La casa de Ustrem no la habitaba nadie, pero de vez en cuando la madre de Mariana o su hermana venían a poner las cosas en orden, regar las plantas, quitar un poco la maleza y este tipo de tareas. El terreno adyacente a la casa, aproximadamente medio campo de fútbol, solía estar plantado cuando vivía Iván, el abuelo de mi mujer, de toda clase de verduras y hortalizas; estaba también sin utilizar el establo donde dormían las vacas, burros, cabras y demás ganado que en su día poseía este hombre.

Tras almorzar en la casa, nos marchamos y pusimos rumbo al monasterio Sveta Troitsa, a unos quince minutos en coche de Ustrem. Nos sentamos en sus jardines interiores durante una media hora y, tras llenar nuestras botellas con el agua casi congelada que salía de su fuente, pusimos rumbo a Yambol. Era ya casi la hora de cenar cuando llegamos, y así hicimos, terminamos nuestras maletas, cenamos y nos fuimos a descansar, el día siguiente prometía ser largo y tedioso.

 

Frutos recogidos en Ustrem

Monasterio "Sveta Troitsa", Ustrem

10 Septiembre, Yambol-Sofía-Málaga-Algeciras

Sonó el despertador a las 0630. Las maletas estaban preparadas desde el día anterior, así que solo tuvimos que desayunar y despedirnos de Dimo y Rena. Nos esperaba un viaje en coche de casi tres horas afortunadamente por autovía en buen estado. El Volkswagen T-Rok se portó de maravilla. A las 1045 estábamos devolviéndolo a la compañía en el aeropuerto, una experiencia buena con ellos, tanto en el trato como en la calidad del vehículo. Todo en orden a la hora de la devolución. Aprovechamos para hacer el Check-in de tal manera que teníamos cinco ó seis horas libres por Sofía sólo con una pequeña maleta de mano con ruedas y un par de mochilas. Consultamos también vía telefónica con mi banco si nos habían desquitado los 400€ de garantía que nos cargaron de la primera furgoneta que alquilamos. Aparentemente todo estaba en orden también con esta compañía, sólo teníamos que esperar un par de días para que se cancelara esa retención. Cogimos el metro hasta la Universidad, cerca de la Catedral Aleksander Nevsky para hacer tiempo hasta la cita que teníamos con Irena, nuestra madrina de bodas. Marta y yo nos sentamos en un banco cerca del Parlamento Búlgaro y Mariana se fue a comprar unos regalos  cerca de donde estábamos. Tras un paseo de 10 minutos nos vimos con Irena y sus 2 hijos en un bar cerca de la universidad llamado Дървеното (Darbenoto). Más tarde se nos unió Iván y Ogui, su hijo. Nos dirigimos hasta el Centro Cultural Ruso que nos cogía de camino al metro, donde había una exposición de la segunda guerra mundial. El metro de la Universidad nos llevó de nuevo hasta el aeropuerto donde pasamos el arco de seguridad y el control de pasaportes sin novedad. Vuelo y aterrizaje también sin novedad, aunque con un poco de bajón al ver que nuestras vacaciones se habían acabado en un abrir y cerrar de ojos. Llegada a casa a las 2340. También estaba todo en orden, afortunadamente.

 

Universidad de Sofía "San Clemente de Ohrid"

Fachada del "Centro Cultural Ruso" en Sofía