16-Agosto-2017 * Algeciras-Astorga


Comienzaba esta escapada en Agosto, atípica en nuestras costumbres dado que los quince días de los que disponíamos en verano los íbamos a dedicar a hacer una escapada por el norte de España, por Cantabria y alrededores para ser más exactos, en vez de ir a visitar la familia política en Bulgaria.
Partimos desde casa a las 10:15 AM, algo más de una hora de retraso con respeto a nuestros planes. Sobre las 12:15 estábamos ya en Sevilla con el contratiempo del típico atasco en el puente del Centenario. Perdimos unos 45 minutos. Una vez el tráfico se normalizó proseguimos nuestro camino hasta Fuente de Cantos donde almorzamos en el restaurante "Venta el Gato". A las 14:30 continuamos nuestra ruta directos hasta Astorga, donde llegamos a las 20:30 al hostal "Coruña". Tuvimos la suerte de aparcar muy cerca del hostal. Una vez subimos el equipaje a la habitacion fuimos a dar una vuelta por Astorga, visitando la catedral y el Palacio Episcopal aunque nos tuvimos que conformar con verlos sólo por fuera ya que era demasiado tarde. Para cenar elegimos un Bar llamado Azkorri cerca de la Plaza del Ayuntamiento.

 Catedral de Astorga al fondo y el Palacio Episcopal en primer plano


17-Agosto-2017 * Astorga-León-Avilés


Desayunamos en el hostal "Coruña" a las 10:15 . Una vez hicimos el Check-out del hostal, nos dimos una vuelta por Astorga intentando entrar esta vez en los dos sitios de interés que el día anterior no nos dió tiempo visitar. Desafortunadamente en la Catedral tenían misa y no vimos oportuno entrar en plan turista. Al Palacio Episcopal sí que pudimos entrar y admirarlo por dentro. Este impresionante edificio fue construído por Gaudí y junto a la catedral son las dos atracciones turísticas más importantes de Astorga. Están muy cerca la una de la otra, sólo hay que cruzar una pequena calle.

Interior del Palacio Episcopal

Una vez salimos del Palacio, paseamos hasta la plaza del ayuntamiento. Por el camino aproveché para comprarme en un "Chino" un adaptador de tarjetas SD ya que la cámara réflex se me olvidó ponerle la tarjeta micro-SD con el adaptador a tarjeta SD. Cuando lo hube comprado seguimos adelante callejeando por Astorga. Mi pequeña Marta fue la que salió ganando de este paseo ya que vió unas zapatillas de deporte que terminaron en su poder. Aprovechando la mañana de compras, entramos en una tienda de electricidad para comprar un enchufe ladrón que nos resultó bastante útil durante todo el viaje ya que entre móviles, tablets y cámaras digitales siempre había algo que cargar. Terminamos en la plaza del ayuntamiento, volvimos al coche y a las 12:30 pusimos rumbo a Leon. Llegamos a las 13:30 y nos pusimos a buscar el bar "La Bicha", recomendado por un compañero mío de trabajo. Desafortunadamente estaba cerrado, y buscamos otra recomendación de este mismo hombre. El lugar se llamaba "El Patio", donde almorzamos bastante bien. En general estuvimos encantados con este bar-restaurante. Seguidamente nos dirigimos hasta la Catedral, un edificio impresionante por fuera y por dentro. Cuando salimos nos sentamos en la cafetería "Albany" a tomar un café. Nos dio tiempo de hacer una visita a la Colegiata de San Isidoro antes de partir hacia Avilés. Nuestro destino en esta ciudad era la Casa del Mar, hospedería en la que íbamos a quedarnos tres noches. Mencionar que en el camino a esta ciudad tuvimos que parar en el puerto de Pajares, un alto de montaña con 1378 metros de altitud. Una vez llegas a su punto más alto, el paisaje de montañas que aparece de repente te deja directamente sin respiración. Llegamos a Avilés alrededor de las 20:30, e hicimos el check-in en la Casa del Mar. Por el camino nos enteramos del temible atentado de Las Ramblas de Barcelona y en cierta forma nos tranquilizaba un poco que nuestra forma de hacer turismo en esta escapada evitaba grandes urbes. Dejamos nuestras maletas en nuestra habitación y decidimos dar una vuelta por la parte más cercana al puerto de Avilés. Tuvimos la oportunidad de presenciar unos minutos de ópera interpretados por "El Coro de la Ópera de Oviedo" a las puertas del Palacio de Camposagrado.

 


 18-Agosto-2017 * Avilés-Taramundi


Decidimos desayunar en nuestro apartamento en la Casa del Mar. El dia amaneció nublado, como casi todos los días de nuestra escapada. Esto hacía que andar por las calles de las ciudades y pueblos que tocábamos fuese una experiencia agradable.
Ese día le tocaba el turno a Taramundi, un pequeño pueblo a hora y media de Avilés donde se podía visitar un museo llamado Mazonovo dedicado al molino y al arte de hacer pan, y el museo etnográfico de Os Teixois. Hasta llegar a este pueblo hubieron dos cosas a reseñar: la primera fue una parada en un pueblo llamado Pontenovo para ver unos hornos mineros en forma cilíndrica bastante llamativos; la segunda fue que, debido a unas malas instrucciones del GPS, condujimos por unos caminos donde apenas cabía el coche.Tuvimos que buscar rápidamente una salida ya que un algunos momentos incluso la integridad del coche corrió peligro. Una vez en la ruta correcta, llegamos a Taramundi. Almorzamos en el restaurante "Casa Paulino". El pueblo, como era de esperar, estaba repleto de turistas a pesar de que no era un lugar fácilmente accesible. Una vez terminado el almuerzo fuimos a visitar el museo del molino en Mazonovo a muy poca distancia de Taramundi. Mediante vídeos explicativos tuvimos la oportunidad de saber un poco más acerca de la elaboración del pan y su evolución a través del tiempo. Marta, después de hacer un pequeño test de todo lo expuesto en el museo, consiguió un diploma a la salida de la visita. Seguidamente le tocó el turno al Museo etnográfico de Os Teixois, un caserío a 4 kms. de Taramundi con un conjunto de ingenios hidráulicos en muy buen estado de conservación. Pagando una visita guiada, obtuvimos toda clase de detalles del conjunto etnográfico.

Museo etnográfico de Os Teixois

Una vez terminamos nuestra visita a Taramundi decidimos ver la Playa de las Catedrales en Ribadeo. Decir que es un lugar único por su espectacularidad: una playa rodeada de altos arrecifes y de rocas inmensas en medio de la arena. Es en lugar tan espectacular que la entrada a la playa se debe hacer mediante cita previa mediante internet normalmente. Aprovechamos que esa restricción era sólo hasta las 20:30 y a partir de esa hora bajamos a esta playa tan particular. A la hora de cenar elegimos un bar en Ribadeo llamado "El Rincón del Gordo". Después volvimos a Avilés a pasar la noche.

 


19-Agosto-2017 * Avilés-Oviedo-Cudillero


El día amaneció húmedo en Avilés. Ese día decidimos visitar Oviedo. Buscamos directamente dos iglesias pre-románicas, concretamente del año 840 aproximadamente. Sus nombres: Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo, ambas separadas por unos 300 metros. El estado de conservación era bastante bueno, y como era de suponer había bastante público admirándolas. Llegó la hora de comer y tras varias vueltas por el centro de Oviedo decidimos entrar en un bar llamado Salazogue. Aparte de comer bien en este bar, nos atrajo la atención su decoración: en el techo colgaban cajas de madera y de cartón de las que se usan para transportar frutas y hortalizas. Del menú decidí probar algo que no había probado nunca: sopa de melón, un plato frío y dulce que no me dejó indiferente. Terminamos el almuerzo y caminando llegamos a la Catedral. Mientras la visitaba, Mariana y Marta fueron a pasear por la ciudad. Nos vimos una hora más tarde cerca de un parque donde Marta estuvo gastando sus energías. Proseguimos los tres juntos paseando hasta una pastelería donde entramos y degustamos algunos pasteles ovetenses.
Partimos hacia Cudillero, una ciudad tradicionalmente pesquera, muy pintoresca y turística. Incrustada en los arrecifes junto al mar, esta ciudad es una de las más atractivas del Cantábrico. Como en la mayoría de los pueblos pequeños con interés turístico en el Norte, hay un aparcamiento habilitado a las afueras para evitar colapsar el pueblo en sí con más coches de los que pueda admitir. Conforme te ibas alejando de la parte más cercana a la costa el número de turistas iba disminuyendo y el verdadero Cudillero se podía admirar mucho mejor.

Cudillero

Terminada nuestra visita a Cudillero volvimos a Aviles a cenar. El restaurante elegido fue " Il Focolare".

 


20-Agosto-2017 * Avilés-Covadonga-Bulnes-La Molinuca


Una vez hicimos el check-out de la Casa del mar en Avilés sobre las 09:30 pusimos rumbo a Covadonga. Nos llevamos una sorpresa porque el lugar y sus inmediaciones estaban abarrotados, por lo cual encontrar un sitio para aparcar se nos hizo muy difícil. Encontramos al final un aparcamiento un poco alejado de los puntos de interés a los que nos interesaba ir, la Basílica de Santa María la Real y la Santa Cueva de Covadonga. Tras una subida considerable de unos quince minutos desde el aparcamiento a estos sitios, llegamos a la Basílica. Coincidió con una misa la cual nos resultó interesante escuchar, al menos por unos cinco minutos que fue lo que estuvimos en la iglesia. Por un poco de decoro no disparé ninguna foto. Nada más salir, nos topamos con la estatua de Don Pelayo, noble godo que frenó la expansión de los musulmanes. Fue figura clave en la Reconquista. Nos dirigimos entonces a La Santa Cueva de Covadonga, santuario con la virgen de Covadonga. En el camino nos encontramos con toda clase de fieles, incluyendo a los que habían hecho alguna promesa y subían de rodillas las empinadas escaleras hasta el santuario.

Basílica de Santa María la Real de Covadonga al fondo

Terminamos en Covadonga y pusimos rumbo a Bulnes. Almorzamos por el camino en un pueblo llamado Ortiguero, concretamente en el restaurante "La Terraza". Proseguimos hasta a Bulnes. Todo el camino hasta este pueblo de los Picos de Europa era muy parecido a los Montes Rodopes, paredes de piedra a los lados de la carretera con un río pasando paralelo a la estrecha carretera que daba al funicular... sí, he dicho bien, funicular: a este pueblo sólo se puede acceder mediante funicular. El viaje dura unos 8 minutos, y es de pago para todo el mundo menos para los residentes de esta pequeña aldea. Alcanzamos la aldea, y tras dar un pequeño paseo decidimos hacer una pequeña subida a pie por una senda que daba a un mirador. Desde ese mirador se podía contemplar el mítico pico de "El Naranjo', majestuosa montaña a cuya cima sólo se puede acceder haciendo alpinismo. Llegamos a Bulnes alrededor de las 16:30 y a las 18:00 cogimos el funicular de vuelta. Volvimos al coche con rumbo a Alles, lugar donde estaba el hotel en el que íbamos a dormir durante 3 noches. Llegamos a Alles y nos fue imposible localizar el hotel. Recurrimos a Google-Maps y nos mandó a 9 kilómetros del pueblo. Cuando llegamos al hotel "La Molinuca", le comentamos al dueño los kilómetros que recorrimos antes de encontrar el sitio. La explicación que nos dió fue que se encontraban en el borde del término municipal de Alles, no en el mismo pueblo, de ahí la confusión. A las 19:30 estábamos con el check-in hecho en el hotel a pie de carretera en medio de ninguna parte. Realmente el hotel no era del todo malo, y no teníamos muchas quejas salvo el precio que nos pareció un poco elevado para lo que ofrecían. Cena en el hotel.

 


21-Agosto-2017 * Arriondas (Descenso del Sella)


Desayunamos en el hotel "la Molinuca" ya que estaba incluido en el precio que pagamos. Partimos hacia Arriondas donde nos esperaban Israel y familia. Ese día prometía ser un día de aventuras: íbamos a bajar el rio Sella en canoa. Israel, que había llegado a la zona unos días antes que nosotros se encargó de contratar los servicios de la empresa "Canoas Martos" para hacer el descenso. Nos vimos en el aparcamiento de la empresa y nos repartieron el material necesario: un bidón estanco por canoa, un chaleco salvavidas por persona y un par de remos por canoa. Eramos en total 3 canoas, una triple para Mariana, Marta y yo, y dos dobles para Israel, Tátum y sus dos hijos. Nos trasladaron en furgoneta hasta el lugar de partida. Nos quedaban quince kilómetros por delante compartiendo el caudal con otros cientos de canoas, incluso miles. Y es que todos los pueblos por los que pasa el río Sella están enfocados a esta popular forma de bajarlo. Infinidad de empresas prestan sus servicios aportando toda la logística, necesaria para realizar el recorrido sin que el usuario tenga que aportar prácticamente nada excepto el pago del servicio contratado. A las 12:00 ya estábamos presenciando el mini curso de manejo y seguridad de las embarcaciones que íbamos a usar. Una vez terminado empezamos nuestro descenso.

Descenso del río Sella

Paramos en el camino para tomar los bocatas que nos prepararon en el hotel el día anterior, y lo hicimos en una parte de la orilla donde daba la sombra y el río estaba más calmado. Y es que habían rápidos de unas dos o tres cuartas de profundidad donde el kayak tocaba fondo, teníamos que bajarnos y empujar para alcanzar otra parte del río más profunda y navegable. En una de esas ocasiones fui embestido en la parte interior del muslo derecho por otro kayak mientras empujaba. Tuve un hematoma durante varios días. Aunque el que recibió no solo fui yo, también repartí unos cuantos golpes con mi embarcación a otros remeros, y es que, como comenté antes, el número de canoas navegando era bastante alto. El río, a medida que avanzábamos, se iba tornando más profundo y pacífico. En la última parte del recorrido se podían incluso ver truchas de gran tamaño en el claro fondo del Sella. Lentamente íbamos completando los 15 kilómetros; una vez vimos el cartel en la orilla de nuestra empresa procedíamos a desembarcar y devolver la canoa y los remos, volviendo en furgoneta también a nuestro punto de partida, los aparcamientos donde aparcamos por la mañana. Terminamos de entregar los chalecos salvavidas y los bidones estancos. Tocaba dar entonces un paseo por Arriondas. Entramos en una cafetería a tomar refrescos y café, desde cuya terraza se podía divisar el río Sella, concretamente la parte donde empezamos la bajada con canoa. Estuvimos de vuelta al hotel alrededor de las 20:30. A Mariana no le apetecía cenar, así que Marta y yo bajamos al restaurante a comer algo. Ducha y a descansar.

 


22-Agosto-2017 * Potes-Arenas de Cabrales-Mogrovejo


Desayunamos en el hotel sobre las 09:30. Como teníamos ropa que lavar, condujimos hasta Arenas de Cabrales a unos 17 minutos desde el hotel, donde había una lavandería según pudimos averiguar por internet. La colada estuvo lista a las 12:00; nos dirigimos entonces en coche a Potes, un pueblo muy pintoresco asturiano donde nos esperaban Israel y companía. Llegamos a las 14:00, aunque encontrar un sitio para aparcar fue toda una odisea; Potes era tan turístico que estaba repleto de gente. También para dar con un lugar para almorzar tuvimos dificultades, aunque al final encontramos mesa para 7 en el restaurante "El Refugio". Terminamos el almuerzo y subimos con nuestros coches al Monasterio de Santo Toribio de Liébana. Allí presenciamos una misa la cual terminó con la adoración a una reliquia que, según el sacerdote, era un trozo de cruz donde Cristo murió, concretamente un trozo de la parte izquierda. Desde el Monasterio se divisaba un pueblo que tenía muy buena pinta; resultó ser Mogrovejo. En 30 minutos llegamos a esta aldea.

Mogrovejo

Tuvimos la oportunidad de hablar con algunos habitantes del pueblo, y entre otras cosas nos contaron que de vez en cuando algún oso que otro daba señales de vida y se paseaba por la zona buscando miel o en general algún alimento que llevarse a la boca. Eventualmente habían atacado al ganado para saciar su hambre. Otro dato interesante fue que el pueblo gozaba de un microclima que hacía que las temperaturas no fueran tan extremas. El hecho de que el pueblo se encontrara entre dos grandes grupos de montañas facilitaba esta circunstancia. Después de la interesante conversación con estas personas nos sentamos en el "Bar Mogrovejo" a reponer fuerzas. Lentamente iba cayendo la noche y estuvimos de vuelta al hotel a las 19:30.

 


23-Agosto-2017 * Comillas-Santander


Desayunamos como los últimos dos días en el hotel "La Molinuca". Ese día era el último en aquel hotel. Fuimos a visitar la casa rural donde dormían Israel y familia cerca de San Vicente de la Barquera. Teníamos la agenda tan apretada y queríamos visitar tantos pueblos y lugares que decidimos dar una vuelta en coche por San Vicente en vez de patearnos el pueblo como solemos hacer con los lugares que realmente nos interesan. Entre estos lugares interesantes estaba Comillas, un pueblo con historia donde Gaudí dejó algún que otro legado. Este legado fue la casa-palacio llamada "El Capricho", diseñada por él aunque hay indicios que apuntan a que no estuvo nunca presente en su construcción, sino que daba instrucciones desde Barcelona. El guía nos estuvo explicando todos los secretos de la casa así como su historia. Como es de sobra conocido fue una persona con pensamientos adelantados a su tiempo y esto se vio reflejado en los detalles del edificio, persianas, ventanas, luces, siendo todo funcional 100%; pero el detalle más curioso era que la planta de la casa estaba diseñada de tal manera que se aprovechaba la luz del día en su totalidad: otro ejemplo más de diseño y aprovechamiento práctico del espacio de la vivienda.

El Capricho de Gaudí (Comillas)


Llegó la hora del almuerzo justo cuando terminamos la visita a "El Capricho". El restaurante elegido se llamaba "Las Ruedas" y estaba a las afueras de Comillas. Restaurante interesante y atractivo ya que comimos en un jardín con césped donde los hijos de Israel y Marta se le pasaron genial con unas hamacas que habían cerca. Llegó el turno de visitar el bosque de las secuoyas, un lugar atípico en España, donde un bosque de estos gigantescos árboles podía ser visitado.
Llegó el turno de despedirse de Israel y Tátum. Les dijimos adiós y nos dirigimos a Santander, a sólo media hora en coche de donde estábamos. Hicimos el check-in en la Casa del Mar en Santander, un edificio sorprendentemente bien cuidado y moderno. La recepcionista nos estuvo explicando los sitios interesantes que visitar y la zona de bares donde disfrutar de unos pinchos. Aparcamos muy cerca, dejamos las maletas en la habitación y fuimos andando al centro, a los sitios donde nos había explicado amablemente la recepcionista de la Casa del Mar. Estuvimos viendo, una vez en el centro de Santander, una exposición de manualidades en un mercadillo. A la hora de cenar elegimos un bar llamado "Luzmela", donde nos tomamos unos pinchos muy sabrosos. Avanzamos hasta la "Plazoleta del Cuadro" donde saboreamos un helado comprado en una heladería cercana.

 


24-Agosto-2017 * Santander


Amaneció nublado en Santander. Desayunamos en la cantina de la Casa del Mar. Tocaba visitar el zoo de Cabárceno, posiblemente el zoo con animales en semilibertad más grande de Europa. Ya estábamos avisados por Israel, que habían estado con anterioridad, de que teníamos que llegar temprano porque las colas que se formaban solían ser bastante largas; así que nos levantamos temprano, y a las 09:30 estábamos los terceros en la cola que ya prometía ser larga. A las 09:45 estábamos en nuestro coche dando vueltas por el zoo. Nos montamos en el teleférico para ver los animales desde arriba. Era algo que se agradecía ya que te daba una visión global de lo que era el parque. Su recorrido triangular te aseguraba cubrir prácticamente toda su superficie. Terminamos nuestro paseo con el teleférico y fuimos a presenciar un espectáculo de rapaces, el mejor que he presenciado nunca. Otro espectáculo digno de mención fue el show de Leones Marinos, algo que tampoco te dejaba indiferente. Almorzamos algo rápido dentro del parque y terminamos nuestra visita aproximadamente a las 18:30.

Espectáculo de rapaces en el Zoo de Cabárceno (Santander)

Volvimos a la Casa del Mar, nos preparamos para dar una vuelta por el centro de Santander y de paso cenar. Anduvimos por el paseo marítimo hasta llegar a la zona de bares del día anterior. Elegimos el bar "La Tuta", lugar con muy buen ambiente y muy buena comida. Repetimos helado en la Plazoleta del Cuadro. Volvimos a nuestros aposentos paseando, aprovechando la temperatura agradable de aquellas noches.

 


25-Agosto-2017 * Santander-Santillana del Mar


Desayunamos en la cantina de la casa del mar aproximadamente a las 10:00 de la mañana. Cogimos el coche hasta la Playa del Camello. De ahí fuimos andando hasta el Palacio de la Magdalena aunque hicimos un alto en el camino, concretamente en un parque inmenso donde Marta se lo pasó en grande. El paseo fue largo y en él vimos una curiosa estatua dedicada a Félix Rodríguez de la Fuente. Cogimos el coche de vuelta hasta el Centro Botín, edificio compuesto por dos volúmenes de diferente tamaño y apoyados sobre columnas suspendidos parcialmente sobre el mar. Aparcamos en un parking subterráneo cerca del centro de Santander muy cerca de este curioso edificio. Estuvimos andado por el centro hasta la hora de almorzar; el restaurante elegido fue "Masamadre", situado en la zona de tapeo que habíamos pateado en días anteriores. Después del almuerzo pusimos rumbo a Santillana del Mar.

Santillana del Mar

Popularmente se la conoce como la "villa de las tres mentiras" porque ni es santa, ni es llana, ni está al lado del mar. Un pueblo de 4184 habitantes bastante turístico por lo pintoresco de sus calles y la antigueda de sus edificios. Fue declarado conjunto histórico-artístico en 1889. Las famosas cuevas de Altamira se encuentran muy cerca de este municipio. Llegamos a Santander aproximadamente a las 18:30. Teníamos colada pendiente y fuimos a una lavandería cerca de donde dormíamos. Nos aseamos y pusimos rumbo al centro de Santander paseando, a la zona de tapeo acostumbrada. Entramos en la Hamburguesería-bar Luis donde comimos una de las mejores parrilladas de verduras que recuerdo.

 


26-Agosto-2017 * Santander-Bermeo-San Sebastián


Desayunamos en la Casa del Mar a las 08:30. Hicimos el check-out y pusimos rumbo a San Sebastián. Hicimos una parada en el mirador de Gaztelugatxe, lugar famoso por aparecer su capilla a la cual se accede tras subir 243 escalones, en la serie "Juego de Tronos". Tras una ruta que duró hasta las 14:00 (y que sólo hicieron Marta y Mariana hasta la capilla), proseguimos nuestro camino hasta San Sebastián. Paramos en Bermeo a almorzar en la "Taberna Zokoa", una taberna con típico y real ambiente vasco donde estaba expuesta la porra de apuestas de fútbol en el lugar más visible del bar. Nos comimos unos exquisitos pintxos, continuando con nuestro camino a las 15:00. Una vez en San Sebastián, hicimos el check-in en la pensión "Isabela", una pensión que atendiendo a su calidad/precio no merecía mucho la pena, aunque la tuvimos que coger por la escasa oferta que había en la ciudad a la hora de buscar hotel. Subimos las maletas y anduvimos la playa de La Concha hasta la parte antigua de la ciudad: total del trayecto una media hora a pie.

Playa de la Concha (San Sebastián)

El buen ambiente y una agradable temperatura durante todo el paseo hicieron de la caminata una experiencia bastante positiva. Terminamos cenando en el bar "Rojo y Negro", los deliciosos pintxos tan típicos por esta zona. La vuelta a la pensión la hicimos a pie también recorriendo el paseo marítimo de vuelta. Con tanta caminata estábamos deseando de tumbarnos en la cama para descansar.

 


27-Agosto-2017 * San Sebastián-Zugarrarmurdi


Desayunamos en la cafetería Okindegia, a 100 metros de nuestra pensión. Ese día teníamos previsto visitar Zugarramurdi, el famoso y escondido pueblo donde se rodó la película "Las Brujas de Zugarramurdi". Por supuesto visitamos el "Museo de las Brujas", un lugar donde se puede presenciar la persecución que sufrían las brujas, o las personas a las que acusaban de brujería. El camino a este pueblo fue a través de una carretera comarcal en mal estado por la que apenas cabían dos coches. Si a eso le sumamos la lluvia intermitente y un cielo encapotado y gris, el ambiente para visitar el pueblo de las brujas era el idóneo. Al llegar al pueblo aparcamos el coche y nos percatamos de que había una especie de velada donde una banda bastante alegre tocaba música pegadiza mientras se marcaban una coreografía no menos dicharachera. El tiempo seguía lluvioso y con un cielo gris oscuro típico del Norte de España cerca de los Pirineos. Se acercaba la hora del almuerzo y no teníamos claro el bar/restaurante que elegir. Al final vimos el Restaurante ''Graxiana" donde almorzamos en su terraza cubierta. Y menos mal que estaba cubierta porque mientras almorzábamos cayó el chaparrón más grande de nuestras vacaciones. Entramos en el Museo de las Brujas al salir del Restaurante. En ese lugar se documentaban todos los años en los que la brujería fue perseguida y castigada con penas de hoguera, cárcel, horca y demás penitencias. Además de la proyección de un par de vídeos, numerosos documentos originales relacionados con las penas impuestas a los supuestos brujos o brujas, estaban expuestos de una forma amena y clara. Al salir del museo intentamos entrar en la Cueva de Zugarramurdi sin éxito porque estaba cerrada, mejor dicho, la habían abierto para celebrar un acto con relación a la fiesta local que estaban celebrando y sólo los locales tenían acceso a la entrada. De camino a las cuevas nos cruzamos con la banda que tocaba en la plaza del pueblo con más marcha si cabe en su música y coreografía que cuando los vimos a nuestra llegada al pueblo. Llegó la hora de marcharnos de Zugarramurdi.

 

Zugarramurdi

Hablando con los lugareños nos indicaron otro camino alternativo de vuelta, más corto y en mejores condiciones. Teníamos que atravesar la frontera con Francia momentáneamente y entrar en España tras unos 10 ó 12 kilómetros. El tiempo seguía lluvioso. A las 18:00 estábamos de vuelta en San Sebastián. Aparcamos el coche donde siempre, en el Paseo Pio Baroja, y anduvimos por el paseo marítimo hasta coger el funicular que nos llevaría a la parte más alta de la ciudad. Allí había un pequeño parque de atracciones donde Marta se lo pasó genial. Aunque no sólo Marta se lo pasó bien, Mariana y yo nos montamos con ella en un par de atracciones. Las vistas de San Sebastián desde aquel punto elevado eran espectaculares. A las 20:00 estábamos paseando por el paseo marítimo de la playa de La Concha después de haber cogido el funicular de vuelta. Llegamos al punto más al Oeste del paseo donde vimos una obra de Chillida llamada "El Peine del Viento". En el suelo de esta parte del Paseo Marítimo habían una especie de agujeros donde el oleaje del mar hacía presión por debajo provocando que un chorro de fuerte aire saliera por estos agujeros. Volvimos acto seguido al hotel y fuimos a cenar a un bar de barrio cercano llamado "Bar-Cervecería Pepe". Terminamos nuestra cena a las 22:00 y a las 22:30, tras un breve paseo por la zona del hotel, nos fuimos a la cama.

 


28-Agosto-2017 * San Sebastián-Burgos


Ese día iba a ser nuestro último día en San Sebastián. Desayunamos en una cafetería cerca del hotel llamada" Cafetería Tahona". Fuimos andando de nuevo hasta el casco antiguo de la ciudad por el paseo marítimo paralelo a la playa de La Concha. Marta no se quería ir de San Sebastián sin darse un baño en la playa, así que se fue con Mariana y yo me fui solo a dar una vuelta por el casco antiguo. Pasó el tiempo, y después de patearme casi la totalidad de la parte histórica, nos encontramos en el lugar acordado con mis dos mujeres. Seguimos andando por la zona durante un buen rato hasta que llegó la hora de almorzar. Como de costumbre, nos metimos en un bar de pintxos llamado Itxaso. El coche y el hotel quedaban lejos, así que decidimos coger un taxi hasta el paseo Pío Baroja donde teníamos aparcado el coche. Habíamos hecho el check-out del hotel por la mañana, bajando el equipaje y dejándolo todo preparado en el coche a las 10:00 de la mañana, de tal forma que cuando nos bajamos del taxi, arrancamos hacia Burgos directamente. ¡Menudo chaparrón nos cayó por el camino! Llegamos a Burgos a las 18.30 con el cielo encapotado y amenazando lluvia en todo momento. Hicimos el check-in en el hotel "Happy hostal Carrales".

Burgos, la catedral al fondo

Aunque la tarde estaba para no salir a la calle, decidimos ir a algún centro comercial donde pasar la tarde protegidos de la lluvia. Después de preguntar al recepcionista, llegamos a la conclusión de que en Burgos no abundaban este tipo de lugares, y los que habían no eran muy recomendables, bien por su tamaño o bien por su número escaso de comercios. Dimos con un área donde habían 3 ó 4 comercios, entre ellos un Corte Inglés y un Decathlon. Entramos a los dos y resultó que el Corte Inglés no era más que un outlet de esta tienda, decepcionante. Decathlon era un poco más extenso, aunque nada del otro mundo. Cenamos en un restaurante bajo nuestro hotel. Cabe decir que a medida que íbamos bajando hacia el sur, los típicos pintxos iban desapareciendo poco a poco de las vitrinas de los bares, desafortunadamente.

 


29-Agosto-2017 * Burgos-Cáceres


El mal tiempo desapareció en Burgos. Fuimos a desayunar a un bar a unos 300 metros del hotel. Nos dirigimos directamente a la Catedral, una de las más importantes de España. Ni que decir tiene que era impresionante tanto por fuera como por dentro. No en vano era la catedral de la antigua capital de España. Con su portadas góticas de la fachada principal, tenía un perfil inconfundible. Fue declarada Monumento Nacional el 8 de Abril de 1885, y Patrimonio de la Humanidad por la Unesco el 31 de Octubre de 1984. Una vez salimos de la catedral anduvimos por la ciudad hasta la estatua del Cid Campeador.

Burgos, estatua del Cid Campeador al fondo

Después partimos rumbo a Cáceres a las 13:15 aproximadamente. Lo que prometía ser un almuerzo en cualquier restaurante del camino, se convirtió en una autentica lucha por encontrar un simple bar abierto. Tras buscar en un par de pueblos sin éxito encontramos una estación de servicio junto a la cual había un hotel con su restaurante. Llegamos al Mirador de Almanzón, así se llamaba el hotel-restaurante a las 15:00. Proseguimos nuestro camino hasta Cáceres una vez hubimos almorzado. Llegamos a nuestro destino a las 19:30. Otra vez el mal tiempo estuvo presente en nuestro camino. En el horizonte, al final de las inmensas llanuras se podían divisar las gruesas capas de lluvia y de vez en cuando un rayo lejano iluminaba el oscuro día. Llegamos a los apartamentos turísticos"Al-Cazires", donde nos esperaba la dueña del apartamento. Ya era la segunda vez que dormíamos en este lugar, aunque no nos acordásemos de que la cama-sofá era super-incómoda para dormir. Encontramos aparcamiento relativamente cerca de donde dormíamos. Subimos las maletas y nos dispusimos a dar una vuelta a pie por Cáceres. Entramos en la Concatedral de Santa María. Aprovechando que no había mucha gente, pude sacar buenas instantáneas de este templo. Tuvimos incluso la posibilidad de subir al campanario desde donde se podía divisar Cáceres de una forma espectacular. A la hora de cenar elegimos el restaurante del hotel Alfonso IX, antiguo conocido por habernos hospedado en él allá por el año 2004. A las 22:30 estábamos de vuelta en el apartamento.

 


30-Agosto-2017 * Cáceres-Algeciras


Decidimos partir para Algeciras justo después de desayunar en el apartamento. Metimos todo nuestro equipaje de nuevo en el coche y salimos rumbo a casa, haciendo una parada en Sevilla para almorzar, concretamente en un área de servicio a unos 10 ó 12 kilómetros donde en años anteriores ya habíamos parado cuando hacíamos la misma ruta. Terminado el almuerzo retomamos nuestro camino, alcanzando nuestra casa alrededor de las 17:00. Habíamos recorrido España de Norte a Sur y de Este a Oeste bordeando el Cantábrico, unos 3700 kilómetros en total.