E.E.U.U.                                Septiembre 2018

01 - Septiembre - 2018, Málaga-Nueva York

 

El tan largamente esperado día llegó. No quería ni pensar en las horas de sueño que tenía ese día. Decir sólo que el día anterior me quedé dormido a las 2300 y que me desperté a las 0300. Llegué al aeropuerto de Málaga a las 0530 después de dejar el coche en ECP Parking, nuestro parking habitual cuando nos vamos de escapada. A la hora de facturar me hicieron una serie de preguntas inusuales si mi destino hubiera sido cualquier otro destino diferente. Al pasar el arco de seguridad y después de despejarme de todo lo metálico que llevaba, algo tenía encima que no le gustó a la máquina de tal forma que empezó a pitar. Tras las pertinentes comprobaciones del guardia de seguridad pasándome unos papelitos por las manos y cintura vió que no era peligroso para el vuelo y me dejó pasar sin problemas. Tenía bastante tiempo para embarcar en el vuelo DL270 por la puerta B18 a la que llegué a las 06:40. Retomando el tema del sueño, hacer referencia al jet-lag: salí de Málaga a las 0830 AM y con el cambio de horario y tras 0830 horas de vuelo, llegamos a las 1000 AM!! Demasiadas horas sin dormir...

El despegue fue a la hora prevista, a las 0830 en un avión grande aunque con dos filas de tres sillones con un solo pasillo. Me tocó en el sillón central, a mi derecha una muchacha de unos 35 años española y a mi izquierda en el pasillo el padre de una familia americana de origen hindú. El viaje de ocho horas resultaba pesado. De vez en cuando tenías que levantarte del asiento para activar un poco la circulación sanguínea. Enfrente de cada asiento podías ver películas, escuchar música con unos auriculares que te daba la tripulación e incluso ver en todo momento la situación del avión y cuánto quedaba para el tan ansiado aterrizaje. Alrededor de las 16:30 hora española aterrizamos en el JFK de Nueva York. Aterrizaje sin novedades y estable al ser un avión de grandes dimensiones. A la hora de pasar el control de pasaportes se podía hacer de dos formas diferentes: "Manual" o "Automático". La forma automática: ponías el pasaporte en unas de las innumerables máquinas que había al entrar al país y ella sola te lo leía, te hacía una fotografía y te cogía las huellas dactilares. La manual era la de toda la vida: pasabas a unos puestos con guardias fronterizos y ellos mismos te hacían todo este proceso de la manera tradicional. Yo tuve la mala suerte de que la máquina no me leía el pasaporte y tuve que esperar cola. Una vez superada esa cola logré entrar al país sin ningún problema. Naitik me estaba esperando en la salida de pasajeros. Tras recoger la maleta me reuní con él, cogimos un taxi y pusimos rumbo a Hoboken en Nueva Jersey justo enfrente de Manhattan donde vivían Naitik, Lucy y Natalie. A partir de ese momento le tenía que hacer frente al Jet-Lag. Tras unirme con los míos en su apartamento me eché una larga siesta; como comenté en algún momento con anterioridad despegamos de España a las 08:30 y tras 07:30 horas de vuelo eran las 10:00 AM. Cuando me desperté fuimos a comer a un bar en Hoboken al estilo Checo o Alemán, no sabría exactamente cómo describirlo. Allí comimos unas salchichas con patatas y coles fermentadas exquisitas en unos bancos y sillas de madera. Cenamos bien escuchando música de los 80. El sitio se llamaba "Pilsener Haus & Biergarten". A la vuelta Mariana Marta y yo estuvimos dando una vuelta por la orilla del río Hudson y contemplando una vista fantástica de Manhattan con todos los edificios y rascacielos iluminados. Una vez terminamos nuestro paseo nos fuimos a la cama a descansar, yo por segunda vez en ese día.

 

Momentos antes de despegar hacia los EEUU

Detalle del asiento del avión hasta Nueva York

Manhattan desde Hoboken, foto nocturna

02 - Septiembre - 2018, Manhattan Sur

 

Después de descansar durante toda la noche, encarábamos un día entero por Manhattan, Domingo, por lo cual teníamos que estar preparados para la cantidad de gente en las calles. Cogimos un pequeño ferry desde Hoboken hasta Manhattan, un trayecto de unos ocho minutos aproximadamente a través del río Hudson. También existía la posibilidad de hacerlo en autobús cruzando un túnel por debajo del río, opción más barata pero más lenta y con tráfico espeso que se podía hacer interminable. Una vez en Manhattan anduvimos hasta "One World Observatory", una torre construída después del derribo de las Torres Gemelas en el atentado del 11-S. Altísimo edificio de 102 plantas que se suben en 47 segundos en ascensor. Ni que decir tiene que las vistas desde arriba son impresionantes. Toda la zona sur de Manhattan se podía divisar sin problemas desde lo alto del edificio, desde la estatua de la Libertad hasta el puente de Brooklyn, pasando por el Empire State Building y los huecos que dejaron las Torres Gemelas que hoy en día son unas fuentes gigantescas cuadradas de la forma de las Torres derribadas. Bajamos de la torre y fuimos paseando durante unos veinte minutos hasta el Puente de Brooklyn. No se podía casi andar de la cantidad de gente que había. Era frecuente que las bicicletas que pasaban por el carril dedicado a ellas en este puente tuvieran que detener su marcha debido a que la muchedumbre lo invadía; hasta algún que otro atropello sin mayores consecuencias tuvimos la ocasión de presenciar. Almorzamos a orillas del río Hudson en un bar-restaurante en el Pier 17. Nos dirigimos a la Zona 0 y allí en los huecos que dejaron las Torres Gemelas reconvertidas en grandes fuentes cuadradas bajo el nivel del suelo, nos hicimos unos selfies. Estar sin internet en EEUU era un gran problema. La tarjeta que compré al final resultó un fiasco, la inserte en el teléfono y no ofrecía conexión  alguna. Cerca del ayuntamiento de Nueva York y a unas decenas de metros del intercambiador de metro Oculus, encontramos una tienda de AT&T donde entramos para ver si podíamos solventar el problema de la tarjeta defectuosa. Nuestra sorpresa llegó cuando el empleado del establecimiento nos dijo que esa tarjeta era inservible. La compañía Holafly era la que nos la vendió por 44 euros garantizando tarifa plana durante nuestros 15 días de estancia en la City. Contactamos con ellos y me prometieron la devolución del 50%...

A la vuelta pudimos contemplar mejor el Oculus. Por fuera tiene el aspecto de un esqueleto de pescado totalmente blanco y por dentro es el típico intercambiador de metro, eso sí con techos altísimos y con una apariencia bastante cuidada. Como curiosidad comentar que el arquitecto que diseñó el Oculus fue el español Santiago Calatrava.

Nos dirigimos a Wall Street acto seguido y allí, tras hacernos unos selfies visitamos el famoso toro dorado donde la foto es obligatoria. Eso fue lo que intentamos pero nos fue imposible ya que el sitio estaba repleto de gente haciendo eso, la foto con el toro.

Volvimos a Hoboken en Ferry derrotados ya que fue un día de trote a tope.

Ferry para cruzar desde Hoboken a Manhattan

One World Observatory

Exterior del intercambiador de metro "Oculus" (Santiago Calatrava)

03 - Septiembre - 2018, Museo Intrepid, Ferry por Manhattan Sur

 

Ese Domingo planeabamos hacer algo las dos familias ya que Naitik no trabajaba ese día. Aprovechando que él, contra todo pronóstico, no había visto el Intrepid Sea-Air-Space Museum, decidimos visitarlo. El Museo estaba montado en el portaaviones USS Intrepid. Tanto en su cubierta como en sus bodegas se pueden encontrar aviones y helicópteros de todas las clases, además de naves y transbordadores espaciales entre ellos el Enterprise, para mí la principal atracción del museo.  Una de las naves Soviética "Soyuz TMA-6" también se encuentra expuesta en una de las bodegas del portaaviones. En su cubierta el famoso avión "F-14 Tomcat" con el que Tom Cruise rodó "Top Gun" era objetivo de todas las miradas de los visitantes, el F-16A Fighting Falcon de 1978 de fabricación estadounidense, el MB-339 de 1979 italiano, el Kfir C-2 de 1976 israelita, el helicóptero AH-1J Sea Cobra de 1971 estadounidense, el Project Oxcart “Blackbird” de 1967 también norteamericano, el MiG-21 PFM de 1959 polaco, el helicóptero UH-1A Iroquois “Huey” de 1959 norteamericano entre otros muchos se podían admirar en este impresionante museo.

La experiencia de vuelo en un par de simuladores también se podía  probar con el "Gforce Encounter" (la aceleración en un avión supersónico en vivo) y el "Transporter FX" (una misión en un caza de la Marina norteamericana).

Otra visita interesante fue el submarino "Growler". La sala de la tripulación, la sala de Control y Ataque (con sus dos periscopios accesibles), la sala de popa para los torpedos y demás lugares claves del submarino se podían visitar ya que estaban abiertos al los visitantes. El submarino abrió sus puertas en 1989 y es el único submarino con misiles teledirigidos expuesto al público. Ofrece una vista cercana a la vida cotidiana en la nave que en su día fue considerado alto secreto.

Aprovechando que estábamos en la zona de los embarcaderos cogimos un ferry para bordear Manhattan por el sur llamado "Circle Line Ferry", concretamente una ruta llamada "Landmarks Cruise". Pasamos muy cerca de la Estatua de La Libertad, Ellis Island, south street seaport, el puente de Manhattan, la Zona 0, el Puente de Brooklyn, el edificio de Naciones Unidas y vuelta. Total una hora y media con vistas privilegiadas hacia la Gran Manzana. Cogimos el ferry para volver a Hoboken. En unos ocho minutos estábamos de vuelta al apartamento donde cenamos con Naitik, Lucy y Nataly. Teníamos que preparar la misma noche el equipaje para ir a Washington en autobús la mañana siguiente. Los billetes para este viaje los habíamos sacado previamente por internet desde el ordenador de Naitik.

Transbordador espacial "Enterprise", Intrepid Sea-Air-Space Museum

Tomcat (película "Top Gun") en el  Intrepid Sea-Air-Space Museum

Ferry por Manhattan Sur, pasando por la Estatua de la Libertad

04 - Septiembre - 2018, New York-Washington

 

Desayunamos en Hoboken en el apartamento de nuestros amigos. Como anotación curiosa decir que Hoboken era la ciudad natal de Frank Sinatra. Ese Lunes tocaba viaje a Washington DC en autobús. La noche anterior habíamos preparado el par de maletas que íbamos a llevar para pasar tres días en la capital de EEUU. Cogimos esta vez el autobús hasta Manhattan que nos dejó en la estación "Port Authority", en la calle 40. Tuvimos que andar unas manzanas hasta la calle 36 con la Séptima Avenida donde cogíamos el transporte que nos llevaría a nuestro nuevo destino. Todo fue como estaba previsto. El autobús de la companía "Washington Deluxe" tardó unas cuatro horas, estando en la estación "Union Station" a las 15:30. Cogimos el metro hasta "Columbia Heights" que era la estación más cercana al apartamento que alquilamos con "Booking". Después, con la ayuda de Google-Maps encontramos el lugar donde dormiríamos durante las tres noches siguientes, en el 3228 de la calle 13 NW de Washington DC. Fueron diez minutos andando para encontrarnos con una puerta que no abría al meterle el código que nos facilitó el propietario de la casa. Contactamos con el teléfono que aparecía en el mensaje del dueño de "Goodnight Sleep" por Whatsapp ya que no teníamos línea de voz, sólo de datos. Afortunadamente hubo respuesta a nuestra solicitud de ayuda, y tras varios intentos fallidos con el código, nos indicaron que en el buzón de correos habían unas llaves que abrían tanto la puerta principal como la puerta del apartamento. Todo correcto, subimos nuestro equipaje y bajamos otra vez con intención de ir al centro de la ciudad. El barrio era tranquilo con altísimo porcentaje de población de color. Las casas eran adosadas de tres plantas, y en el caso de nuestro apartamento, en cada planta se alojaba un inquilino. Personalmente me resultaba atractiva la zona en conjunto. Después de sacar un poco de información por internet, en este mismo barrio se produjeron importantes revueltas y manifestaciones en Abril de 1968 a raíz de la muerte de Martin Luther King. Hoy en día es un lugar bastante pacífico.

Cogimos el metro hasta "Los Archivos de Norteamérica", y de allí dimos un largo paseo hasta el National Mall llegando casi hasta el Monumento a Lincoln. Muy cerca de este monumento se rodó una escena muy famosa de la película Forrest Gump donde Tom Hanks da un discurso multitudinario. Por el camino pudimos ver El Capitolio y la Casa Blanca de lejos, así como el famoso obelisco (monumento a Washington) que en 1884 fue la construcción más alta del mundo, 170 metros, hasta que se construyó la Torre Eiffel en 1889.

Washington nos parecía una ciudad bonita y tranquila, con infinidad de jardines y zonas verdes donde es habitual ver a equipos de fútbol americano y soccer (fútbol europeo) entrenar, sobre todo en el área de los museos Smithsonian. El clima resultaba caluroso y húmedo, unos treinta grados centígrados, y la cercanía del río Potomac provocaba la aparición de mosquitos a la caída de la tarde, te hacía sudar y luchar constantemente contra estos molestos insectos. Volvimos sobre nuestros pasos otra vez hasta Los Archivos de Norteamérica, y desde allí regresamos en metro a nuestro apartamento, no sin antes comprar comida mejicana para llevar en un restaurante de comida rápida llamado "Chipotle".

 

3228 de la calle 13 NW de Washington DC, nuestro apartamento

Foto con El Capitolio al fondo

Obelisco monumento a George Washington

05 - Septiembre - 2018, Museos Smithsonian

 

Después de desayunar y del aseo personal, cogimos el metro de nuevo hasta "Archivos de Norte América", centro clave de la ciudad entre otras cosas por su proximidad a los museos Smithsonian, al monumento a Abraham Lincoln, la Casa Blanca, el Capitolio y el obelisco conmemorativo al primer presidente de Norte América, George Washington. Pasamos por las oficinas de administración del FBI. Me sobraban ganas de hacerme un selfie delante de ellas pero no me fiaba en absoluto de las suspicacias que pudiera generar en cualquier  vigilante que me viera. Aprovechando que los museos Smithsonian eran todos gratis y estaban todos agrupados más o menos en la misma zona, empezamos con el Smithsonian Museum of Natural History a las 10:45 aproximadamente. Un despliegue impresionante de información relativa a la naturaleza en todas sus facetas, fauna, geología, insectos, aparte de una sección dedicada a la fotografía de la naturaleza espectacular. Sus colecciones se podían dividir en: animales y ecosistemas, ciencias terrestres, diversidad humana, historia de los fósiles, y una sección interactiva para los más pequeños.

A continuación, a las 13:30 más o menos, entramos en uno de los dos museos que más interés despertaban en mí: el Smithsonian National Air and Space Museum. Este museo posee la mayor colección de aviones y naves espaciales del mundo. Aviones como el de los hermanos Wright (usado en 1903 para hacer el primer vuelo propulsado y controlado de la historia), el módulo Apollo 11 (primera misión tripulada que llegó a la Luna), la cabina del Explorer II, el vehículo de pruebas estructurales del telescopio Hubble, la cápsula Mercurio MA-6, el módulo Skylab 4, el Spirit of St. Louis (primer avión en cruzar el Atlántico), el Bell X1 (primer avión en realizar el primer vuelo supersonico de la historia), una roca Lunar, una roca de Marte (incluso se pueden tocar), una réplica de la Pioneer 10 (primer objeto humano en salir del Sistema Solar), el Air Force One de 1960 (usado por primera vez por el presidente John Fitzgerald Kennedy)... Sólo expongo aquí los más destacados a mi entender. Quedan infinidad de aviones, naves espaciales, drones y un largo etcétera que incluirlos en este blog sería demasiado extenso.

Más tarde, alrededor de las 16:40, entramos al Smithsonian National Museum of the American Indian. Está dedicado a la vida, lenguas, historia y arte de los pueblos indígenas de América. Este museo tiene dos sedes más además de la de Washington, una en Nueva York y otra en Maryland. Debido a que entramos un poco tarde no pudimos ver todo lo que nos hubiera gustado ese día. Llegamos tras un paseo largo a un "Happy Hour" llamado "Bus boys and Poets". Allí nos tomamos unos cócteles, Mariana se tomó uno llamado "Tap Water" o agua de grifo, yo me tomé un mojito y Marta una limonada. Metro hasta Columbia Heights de vuelta a nuestro apartamento. Compramos pizza por el camino en un establecimiento de comida rápida llamado "&Pizza". A las 21:15 estábamos cenando y a punto de irnos a descansar.

Oficinas de administración del FBI

Smithsonian Museum of Natural History

Smithsonian National Air and Space Museum

06 - Septiembre - 2018, Museos Smithsonian

 

Desayunamos en el apartamento cosas que compramos en un supermercado el día anterior. Intentamos empezar nuestra ruta pero el mal estado de una acera nos forzó volver al apartamento a que Mariana y Marta se cambiaran de pantalón: pisaron sobre una baldosa hueca repleta de agua que manchó sus pantalones con agua y barro. Quince minutos más tarde retomamos nuestra salida; eran las 09:45. Metro de Columbia Heights hasta Foggy Bottom. Una vez nos bajamos del metro hubo diferencia de intereses: Mariana quería entrar en el Smithsonian American Art museum (museo con una extensa colección de arte de Estados Unidos), y yo quería entrar en el "United States Holocaust Memorial Museum". Al final quedamos a las 13:30 am Mariana y Marta entre el Smithsonian National Museum of the American Indian y el Smithsonian National Air and Space Museum. El Memorial del Holocausto es el "monumento oficial" en el que se conmemora y se honra la memoria de todas las víctimas y supervivientes del genocidio llevado a cabo por Hitler y su Tercer Reich. Nada más entrar a la exposición te dan un pequeño folleto con los datos e historia personal de un superviviente o una víctima del asesinato masivo llevado a cabo por los nazis. El edificio tenia cuatro plantas y la visita empezaba en el cuarto piso, terminando en el segundo. Un ascensor te subía al comienzo del tour. Conforme bajabas ibas completando la visita, siguiendo la cronología del Holocausto a través de fotografías, recortes de periódicos ampliados, uniformes militares Nazis y 70 monitores de vídeos con relatos relacionados con esta etapa negra de la historia mundial. El cuarto piso hacía referencia a los años 1933 a 1940, cuando los judíos fueron excluidos vilmente de la sociedad europea, y a la invasión alemana de Polonia. La tercera planta abarcaba los años 1940 a 1945 y se centraba en la "Solución Final", osea en la exterminación de la raza judía. Se hacía especial hincapié en los campos de exterminio y en los guetos. La segunda planta se centraba en la resistencia judía, el rescate, la liberación y los años de posguerra. Al final de la exposición se puede visualizar de forma continua un testimonio del Holocausto. La "Torre de Rostros" era algo a destacar del lugar; formaba parte de la exposición permanente y era una torre de tres pisos dentro del edificio con fotografías de la vida cotidiana del pueblo lituano de Eišiškės que en su día llegó a tener mas 3500 habitantes. En septiembre de 1941 las SS nazi rodearon el pueblo y mataron sistemáticamente a todos. Otra parte interesante era el "Salón del recuerdo", monumento oficial a las víctimas y supervivientes  dentro del Museo. En él se podían encender velas en memoria a éstos.

Conforme se iban acercando las 13:30 tenía que ir acelerando el paso ya que no tenía tiempo para verlo con la profundidad que me hubiera gustado hacerlo. Nos vimos con Mariana y Marta en el sitio y la hora acordada. Era ya hora de almorzar y lo hicimos en una especie de ambigú donde preparaban comida rápida con mesas y sillas bajo la sombra de algunos árboles frente del museo aeroespacial. La relación calidad/precio de lo que comimos dejaba mucho que desear, pero no teníamos mucha elección.

Seguimos visitando museos después de almorzar. Esta vez continuamos visitando el National Museum of American Indian. Empezamos a las 14:30, más temprano que el día anterior, terminando a las 16:30. A esa hora Mariana se fue otra vez a la galería de arte mientras que Marta y yo fuimos a visitar el Museo Nacional de Historia Estadounidense. Era un Museo en el que se daba un repaso a la historia reciente del país, administrado también por la institución Smithsonian. Constaba de tres pisos donde se podían ver más de tres millones de objetos, desde el sombrero de Abraham Lincoln hasta los zapatos que usó Judy Garland en la película "El Mago de Oz" de 1939. Entramos a las 16:00 y teníamos sólo hora y media para intentar verlo, ya que habíamos quedado con Mariana frente al Museo de Historia Natural a las 17:30. Paramos en el Barrio Chino para tomar un mojito en Hill Country BBQ. Allí la anécdota del día me estaba esperando: al pedir mi bebida con alcohol me pidieron mi documentación para acreditar que era mayor de edad. Volvimos al apartamento en Metro no sin antes comprar comida mejicana para cenar en el mismo lugar que hacía dos días. Terminamos la jornada con 25000 pasos.

United States Holocaust Memorial Museum

National Museum of American Indian

Museo Nacional de Historia Estadounidense

Hill Country BBQ

07 - Septiembre - 2018, Washington-Nueva York

 

Tras desayunar en el apartamento y asearnos un poco nos pusimos manos a la obra con el equipaje de vuelta a Hoboken. Cargados con las maletas cogimos el metro en Columbia Heights hasta la estación Union Station. Aprovechamos la ocasión para comprar algunos regalos para España en la estación. Cogimos nuestro autobús dejando atrás una ciudad bonita y tranquila. El resto de nuestras vacaciones iban a ser de nuevo en el bullicio y las prisas de Manhattan. Pero no volvíamos a disgusto ni mucho menos ya que la Gran Manzana daba mucho para visitar. El camino de vuelta en autobús también se demoró más de la cuenta debido a un accidente que causó colas a la entrada a Nueva York. Llegamos finalmente a nuestro destino en la calle 36 alrededor de las 15:45. De allí tuvimos que andar hasta la parada de autobuses "Port Authority" en la calle 40, que habíamos usado hasta ese momento casi todos los días, para ir y volver de Hoboken a Manhattan, justo enfrente del edificio del New York Times. Como comenté antes las prisas y las multitudes eran constantes en el lugar. Un auténtico enjambre de personas todas con prisas deambulando por las aceras. Afortunadamente nuestro paseo fue corto, de la calle 36 a la calle 40, sólo cuatro manzanas, y aunque andar con maletas entre la multitud no es lo más cómodo, al final logramos llegar a nuestro destino para coger el autobús 204 que nos llevaría con Lucy y Naitik de vuelta. A las 16:30 estábamos con un café en la mano contando nuestras peripecias por Washington a nuestros amigos. Pasamos el resto del día en casa ya que, además de venir cansados del viaje, el tiempo amenazaba lluvia. Tras una cuna tranquila en el apartamento nos fuimos a descansar.

Union Station, estación de autobuses en Washington

Central del New York Times, frente a nuestra estación de autobuses

08 - Septiembre - 2018, Woodbury Common Premium Outlets

 

Amaneció el día lluvioso en Hoboken. Tras el desayuno pusimos rumbo a un outlet bien conocido a las afueras de Nueva York. El nombre de este outlet: Woodbury Common Premium Outlets. Previamente Naitik había ido por la mañana temprano cuando todos dormíamos a alquilar un coche por un día, costumbre bastante frecuente en Manhattan debido a que tener un vehículo en esa zona no te aporta gran beneficio debido al tráfico tan denso y problemático que suele haber por la Gran Manzana. Salimos a las 11:30 con el Nissan Pathfinder de 8 plazas que nuestro amigo había conseguido. A las 12:30 habíamos llegado a nuestro destino, un auténtico paraíso para las compras. Si realmente querías renovar tu vestuario con prendas de primeras marcas a precio de risa, este era el sitio ideal. Primeras marcas como algunas que cito a continuación vendían sus artículos a precio de ganga por el simple hecho de pertenecer a la temporada pasada. Adidas, Asics, Bose, Hugo Boss, Burberry, Calvin Klein, Clarks, Skechers, Dior, Citizen, Columbia, Converse, Levi's, Tommy Hilfiger y un largo etcétera hasta llegar a más de dos cientas marcas conocidas casi a precio de saldo. Almorzamos en un bar-restaurante llamado Shake-Shack inmediatamente después de llegar ya que eran las 12:30 PM cuando logramos aparcar el coche. Nada especial en el almuerzo, hamburguesas con patatas y ketchup para variar... Después del almuerzo fue cuando empezamos nuestras verdaderas compras. Un par de polos Columbia para mí rebajados a menos de 20€; esos mismos polos no los encontrarías en España y si los encontraras, no pagarías menos de 50€. Marta se compró un cortavientos también de la misma marca. En la tienda Levi's también habían unas gangas bastante atractivas: los mismos pantalones por los que en el Corte Inglés pago 110€ me los compré por 39€. Por último en la tienda Tommy Hilfiger me compré un par de polos por 35€ cada uno que en España hubieran costado más de 60€. Hicimos una merienda-cena en un Wok dentro del outlet llamado "Kung-Pao Wok". Era una especie de buffet donde te servían y te llevabas tu bandeja a las mesas de alrededor destinadas para esto. Tanto Mariana como Marta salieron contentas también con sus compras del Outlet. A las 21:30 estábamos de vuelta en Hoboken. Tuvimos suerte con el tráfico ya que no nos cogieron grandes atascos.

Tienda Columbia en "Woodbury Common Premium Outlet"

Tienda Levi's en "Woodbury Common Premium Outlet"

Kung-Pao  Wok, dentro del "Woodbury Common Premium Outlet"

09 - Septiembre - 2018, Almuerzo en Holmdel

 

Ese día teníamos planeado ir a un almuerzo familiar con el cuñado de Lucy a las afueras de Nueva Jersey concretamente a una especie de pedanía llamada Holmdel. El tiempo amenazaba lluvia aunque no se decidía a romper con lluvia fuerte. Nos montamos en el Nissan y pusimos rumbo a este lugar donde nos esperaban para almorzar. Tras una hora aproximadamente llegamos a nuestro destino. Curiosamente pasamos por Port Elizabeth, lugar donde jugamos al fútbol con mi antigua empresa Sea-Land en el año 1994. Holmdel era un lugar agradable prácticamente con casas independientes ajardinadas de nueva construcción. Alli almorzamos nueve personas en total en una especie de self-service con comida casera. Los dueños de la casa eran personas de unos setenta años. La mujer esa hermana de Steve, cuñado de Lucy, de unos 55-56 años de edad, saxofonista profesional con tres premios Grammys en su currículum. Su nombre artístico era Steve Slagle compositor, saxofonista y flautista de jazz nacido en Los Ángeles y residente en el Alto Manhattan.

Tras un día agradable volvimos a Hoboken a las 20:30.

Detalle de las indicaciones hacia Port Elizabeth

Lugar del almuerzo con la familia de nuestros amigos

Exterior del "MoMA", Museum of  Modern Art

"La Noche Estrellada" de Van Gogh

Plaza Rockefeller

Times Square

10 - Septiembre - 2018, MoMA

 

El tiempo seguía nublado y caían algunas gotas de vez en cuando. Ese día optamos por el autobús para bajar a La Gran Manzana. Llegamos a la estación "Port Authority" y cogimos el metro que nos dejó cerca del MoMA, o el Museum of Modern Art. Visitabamos el museo por segunda vez, la primera fue en el año 2013. Disfrutamos más la primera visita en el sentido de que había menos público y se podían admirar las obras mucho mejor. En esta segunda visita la cantidad de personas en el museo era tal que prácticamente delante de todas las obras de arte había público delante. No pudo faltar la foto a Marta con su cuadro favorito "La Noche Estrellada" de Van Gogh. Situado en Midtown Manhattan en la calle 53 entre la 5 y la 6 avenida, obras de artistas como Pablo Picasso, Andy Warhol, Salvador Dalí y Henri Matisse se pueden encontrar en este Museo. Me dio tiempo de dar una vuelta por la Plaza Rockefeller recordando cómo en el año 1994 dábamos vueltas con limusina por aquella zona con mis antiguos compañeros de Sea-Land. Mientras paseaba por aquella famosa plaza a solas, Mariana y Marta entraron a un comercio donde vendían las  muñecas más famosas de USA en esos momentos: "American Girl" se llamaba el la criatura. 120€ nos costó el capricho para nuestra hija. Anduvimos después hasta Columbus Circle. Unos quince minutos duró nuestro paseo con paraguas abierto hasta "The Shops at Columbus Circle", un centro comercial situado en esta plaza y donde almorzamos en un gran supermercado donde servían comida rápida de toda clase para ser consumida en el mismo centro comercial sentados en unas mesas para ese propósito. En otros quince minutos andando llegamos a "Times Square" bajando por Broadway. Llegamos a un lugar que queríamos visitar, hablamos del "Encounter Odyssey Ocean" de National Geographic alrededor de las 15:50. Era una exposición enfocada a los más pequeños para concienciarlos en el cuidado del medio ambiente, en especial del mar. Era básicamente un despliegue multimedia con proyecciones sobre el suelo y las paredes de escenas marinas muy realistas que incluían todo tipo de animales desde los más pequeños como el plancton hasta los más grandes como las ballenas, pasando por tiburones, delfines focas, morsas, rayas, etc. Una de las últimas escenas te dejaba prácticamente sin aliento: una ballena con su gigantesca boca proyectada sobre el habitáculo donde estábamos parecía que nos engullía por completo.

Le tocaba el turno ahora a "Gulliver's Gate"; mi reloj marcaba las 17:30 cuando entramos a esta exposición dedicada a mostrar lugares famosos del mundo en miniatura de una forma detalladísima. Más de 25 ciudades del mundo de los 5 continentes. Toda una demostración de tecnología para mostrar lugares como el Memorial 09/11, el Puente de Brooklyn, la Torre Eiffel y el Arco del Triunfo en París, la Puerta de Brandenburgo en Berlín, el Coliseo de Roma, los molinos de viento con Don Quijote en España, el Taj Mahal en La India, las Torres Petronas en Malasia y un largo etcétera están minuciosamente expuestos en este sitio. Pero lo que más llamativo me resultó fue la recreación de un aeropuerto con salidas, llegadas, movimientos de aviones dentro de los terminales, todo con el máximo detalle. A las 18:45 terminó nuestra visita a este interesante lugar. Nos dirigimos entonces a "Port Authority", nuestra estación de autobuses habitual que nos transportaba de Manhattan a Hoboken. Buscamos nuestra puerta 204 y a las 19:30 estábamos de vuelta en el apartamento. Cenamos con nuestros amigos y nos retiramos a nuestros aposentos a descansar.

11 - Septiembre - 2018, Museo Metropolitano

 

Ese día repetimos bus a Manhattan. Una vez en la Gran Manzana cogimos el metro hasta el Museo de Historia Natural. Cruzamos Central Park andado y llegamos al Museo Metropolitano que era nuestro destino, al que llegamos a las 10:30. Este museo es uno de los Museos de arte más destacados del mundo. Tiene más de dos millones de obras de arte de todo el mundo. Posee importantes colecciones de arte egipcio, africano, bizantino, islámico, de Oceanía y de Oriente Medio. Obras de Rafael, Tiziano, el Greco, Rembrandt, Velázquez, Picasso, por citar a algunos, se pueden encontrar en sus exposiciones. Personalmente creo que, en comparación con el MoMA, el Met (nombre abreviado del Museo) es mucho más atractivo y cómodo de visitar .Hicimos una pausa para almorzar a las 13:30. El lugar elegido fue "Dig Inn". Tras un paseo de doce minutos encontramos este  buffet donde tomamos nuestro almuerzo. Tras otros doce minutos de vuelta al Met, retomamos nuestra segunda parte de muestra visita. De vuelta a las 14:00, y a las 15:00 terminamos de ver todo lo que nos interesaba. Habíamos oído que por la zona había una pastelería a la que llamaban "La boutique de la tarta" y cuyo nombre era "Lady M". Su nombre hacía honor a las tartas que allí servían: unas exquisiteces que no costaron baratas precisamente, pero costaban hasta el último centavo que pagamos. Nos dirigimos hasta la calle 34 en Metro, lugar donde se encontraba mi tienda favorita en tecnología: BH Photo Video. Nos bajamos del Metro y Mariana y Marta se dirigieron a una librería que querían visitar y yo me fui paseando hasta la tienda que mencioné anteriormente. Era un comercio judío, y como tal, descansaban ese més muchos días, entre los cuales estaban el Rosh Hashana que incluía del 09 al 11 de Septiembre. Me llevé la sorpresa de encontrarme el comercio cerrado. Esto hizo que tuviera un par de horas libres hasta verme con Marta y Mariana entre la Octava Avenida y la calle 34. Estuve andando por los alrededores del Madison Square Garden. Lo que más, me gustó fue el paseo por el High Line, un parque lineal de 2.3 Kilómetros, una especie de pasarela en alto ajardinada muy concurrida y turística. Una vez terminado mi largo paseo de dos horas me dirigí al punto de reunión que comenté antes para verme de nuevo con mis dos mujeres. Fueron puntuales y pusimos rumbo al apartamento usando el ferry. De camino a los pantalanes de los ferrys vimos mucho movimiento de policía y calles cortadas. Daba la casualidad que era 11 de Septiembre me temí otro acto terrorista pero al final resultó que una de las altas grúa que estaban construyendo uno de los numerosos rascacielos se había caído. Desde la calle 34 a la calle 42 el tráfico permanecía acordonado por la policía. Ningún peatón ni automóvil podía pasar por la zona comprendida entre esas calles y la 11 Avenida. Mediante megafonía fuimos indicados que teníamos que ir al muelle 82 para coger el ferry a Hoboken. Tras esperar una cola de unos diez minutos accedimos a la embarcación que nos llevaría al otro lado del río Hudson. Eran las  19:30 cuando llegamos a nuestro apartamento. Era tiempo de cena, ducha y cama. Terminé el día con 24.000 pasos.

Fachada del Museo Metropolitano

Sala del Museo Metropolitano

Sala del Museo Metropolitano

High Lane

12 - Septiembre - 2018, Manhattan Sur

 

Ese día fuimos a Manhattan en autobús pasando el largo túnel submarino que separaba La Gran Manzana de Hoboken. Una vez en la estación de autobuses "Port  Authority" cogimos el Metro hasta "World Trade Center". Pasamos por el intercambiador de Metro "Oculus" citado anteriormente en esta crónica. Ese día íbamos a dedicarlo a la parte sur de Manhattan. Fuimos a probar suerte en el famoso toro dorado metálico cerca de Wall Street. Como no era muy tarde teníamos esperanzas de que no hubiera mucha gente. Había gente. Teniendo en cuenta que el tiempo amenazaba lluvia, nos topamos con bastantes turistas como nosotros haciéndose fotos con el animal metálico famoso en el mundo entero. Logramos que unos japoneses nos hicieran el par de fotos que buscábamos. Probamos suerte, acto seguido, con el Memorial del 11S, pero desistimos por la misma razón que el intento anterior: largas colas para entrar al lugar. El Puente de Brooklyn en su segundo intento era nuestro próximo destino. Esta vez había menos gente que la vez anterior, por lo que pudimos dar un paseo más largo y tranquilo por esta atracción turística de la Gran Manzana. El Barrio Chino estaba cerca, así que paseamos unos 20 ó 25 minutos hasta esta parte de Manhattan. El comercio por esta zona era espectacular. Si realmente buscabas variedad de souvenirs, este era el área correcta. Un mercado de alimentos frescos, pescados, carnes, vegetales de todo tipo, se encontraba también junto a estas tiendas de souvenirs.

Para almorzar entramos en un restaurante, cómo no, chino. La comida china siempre me ha encantado, y en esta ocasión no me decepcionó tampoco. En lo único que se pasaron fue en la cantidad, sobró mucha comida de las raciones que nos sirvieron. Terminamos en China Town comprando algunos regalos para España y acto seguido paseamos hasta Little Italy, barrio donde la colonia de emigrantes italianos estaba asentada. Estaban celebrando una especie de feria o velada con varias atracciones montadas por las calles. Cogimos el metro hasta la calle 34, esta vez sí, para mi ansiada visita a BH Photo-vídeo. Mariana y Marta se fueron a comprar una muñeca que estaba de moda en USA llamada "American Girl" mientras que yo me compraba mi capricho en mi tienda favorita. Estaba en la duda entre un dron y un Mac Mini. Otra opción era comprarme un mini PC por piezas, esta última opción fue la que elegí. Un Intel Nuc con procesador I5 de última generación, dos discos duros, uno SSD y otro de la clase M2, agilizado con 8 GB de memoria RAM, todo en un pequeño "cubo" de 12 ó 13 cms. de largo por 3 ó 4 cms. de alto. Una gozada para cualquier amante de la informática. Eran las 16:00 cuando entré y a las 16:45 tenia mi flamante miniordenador en mi poder. De 16:45 a 18:00 que quedé con Mariana y Marta entre la 8ª Avenida y la calle 40 tuve tiempo de dar otro largo paseo por Manhattan a solas bajo la lluvia. Todo eran prisas, bullicio y aglomeraciones. Me pasé un largo rato entretenido mirando y observando cómo la urgencia y la premura en la forma de caminar de prácticamente todo el mundo era una constante en las calles de la Gran Manzana. A las 18:00 y justo delante de nuestra estación de autobuses "Port Authority" me reuní de nuevo con mis dos mujeres. Buscamos nuestra entrada habitual, la 204, y volvimos a Hoboken. Cena y a descansar.

 

Intercambiador de Metro "Oculus" de Santiago Calatrava

Toro dorado en Wall Street

Puente de Brooklyn

Little Italy

13 - Septiembre - 2018, Bus/Ferry turístico

 

Ese día nos levantamos temprano. A las 07:30 estábamos montados en nuestro habitual autobús número 126 para atravesar el río Hudson por nuestro ya conocido túnel con destino Manhattan. Llegamos a la Gran Manzana con intención de hacer con un bus turístico que venía incluido en nuestro bono para visitar varias atracciones turísticas en Nueva York. Llegamos a la oficina desde donde teníamos que partir a las 08:15 AM, y como era aún temprano nos metimos en un Starbucks a desayunar justo enfrente de donde teníamos que partir. Con el desayuno aún dando vueltas por el gaznate volvimos a la oficina de "Gray Line" (así se llamaba la empresa donde compramos nuestro bono turístico). La ruta prevista duraba prácticamente todo el día. El autobús de dos pisos nos llevó hasta Manhattan bajo, allí nos bajamos, almorzamos y cogimos un ferry que nos llevó por la punta sur de Manhattan hasta casi el edificio Naciones Unidas. Volvimos por el mismo camino y nos bajamos a la altura del Intrepid Sea Air & Space Museum, que visitamos el día 03 de Septiembre. En nuestra ruta con Ferry tuvimos fantásticas vistas al Puente de Brooklyn y al rascacielos One World Trade Center, la Estatua de la Libertad y toda la costa sur de la Gran Manzana. La primera parte del paseo en autobús duró alrededor de hora y media, más o menos igual que el paseo en ferry. Desembarcamos en el museo que comenté anteriormente y nos montamos otra vez en otro autobús de dos plantas que nos llevaría hasta Uptown Manhattan (la parte norte de Manhattan) hasta la altura del Harlem. En este trayecto bordeamos Central Park en su totalidad mientras el guía nos iba contando bastantes datos curiosos de nuestro trayecto. Datos como la actual residencia de famosos como Steven Spielberg, Diana Ross, Michael J. Fox, los apartamentos Dakota donde vivió y fue asesinado John Lennon y otros muchos datos que no comento porque la lista sería muy extensa. El Harlem era otro lugar digno de visita. En este barrio al norte de la Gran Manzana vivieron celebridades como Colin Powell y Al Pacino. No tenía nada que ver con el  barrio conflictivo de gente de color ni mucho menos. Un barrio bien parecido lo miraras por donde lo miraras, gente muy normal por las calles, eso sí el 90% eran afroamericanos. Pasamos por el Met, en la bajada (Museo metropolitano), bordeando el flanco este de Central Park, por la Quinta Avenida pasando por la planta completa, digo bien la planta completa donde vivía Jacqueline Kennedy en un edificio justo enfrente de Central Park. El edificio en cuestión estaba entre la Quinta Avenida y la Calle 85, tenía cinco dormitorios y estaba amueblado con piezas que pertenecieron a Luis XV. Bajamos del autobús dando por finalizada la ruta que empezamos por la mañana. Nos despedimos del simpático guía dejándole una buena propina ya que realmente nos dio información bastante útil. Nos dirigimos entonces andando a Columbus Circle donde hicimos una parada en un café llamado "Pret a Manger". Volvimos al midtown o a la parte central de Manhattan y nos metimos en "Top of the Rock", el rascacielos Rockefeller desde donde las vistas a Nueva York eran espectaculares. Rivalizaba con One World Observatory y, aunque éste era unos metros más alto, había gente que opinaba que "Top of the Rock" lo superaba en superficie divisable. Cuando subimos al rascacielos nos dimos cuenta de que la opinión de la mayoría que pesaban que "Top of the Rock" superaba a "One World Observatory" tenían razón. Acabamos a las 18:00 nuestra visita. A las 19:00 habíamos quedado para cenar con Lucy y Naitik en algún lugar de Hoboken. El lugar elegido fue un restaurante llamado "Elysian Cafe". Como siempre, el menú no era muy variado, aunque el restaurante en sí tenía muy buen aspecto. Los precios desorbitados comparados con España. En nuestro país se come bien y barato. A las 21:00 estábamos de vuelta a casa para para pasar nuestra última noche en Nueva York.

 

Bus turístico por Manhattan

Ferry alrededor de Manhattan sur

Top of the Rock

Fachada del restaurante "Elysian Cafe"

14 - Septiembre - 2018, Nueva York-Málaga

 

Empezaba nuestro último día de vacaciones. Si se podía llamar así porque el día entero estaba dedicado al viaje de vuelta. Desde Hoboken hasta JFK era un trecho muy largo. La primera parte del trayecto, la más corta, la hicimos en Ferry y otra parte mucho más larga y tediosa la hicimos en metro. Hablamos de una hora a una hora y media de trayecto. Con cinco maletas, dos de ellas bastante pesadas, hubiera sido prácticamente imposible llegar al aeropuerto sin la ayuda de Lucy y Naitik, que nos dejaron montados en último trayecto del metro y el más largo. Salimos del apartamento a las 11:00. Almorzamos en un restaurante llamado "Cookshop". A la salida nos hicimos el último selfie de las vacaciones las dos familias al completo, le pedimos ese favor a una chica que pasaba por allí. Caminamos cargados con las maletas hasta una boca de metro que había cerca del mercado de Chelsea. Nos despedimos de nuestros amigos prometiéndonos que el siguiente año nos veriamos en algún lugar de Europa. La última parte hasta JFK era la más larga: 45 minutos hasta llegar a la Terminal 4 desde donde teníamos que despegar. El check-in con Delta, nuestra compañía, fue bastante rápido, no así el paso por el arco de seguridad: tuvimos que soportar largas colas hasta llegar a la zona de embarque. Finalmente pudimos alcanzar nuestro gate, el B35 hasta Málaga. 7 horas y 30 minutos de vuelo, una hora menos que la ida por el giro terrestre. Un par de comidas en el avión y aterrizamos sin ningún imprevisto, tal y como estaba planeado. A la llegada tuvimos que afrontar un jet-lag que nos duró un par de días. Una vez superado volvimos a nuestra vida cotidiana. Desde este blog quiero agradecer a Lucy y a Naitik su hospitalidad ya que en todo momento nos hicieron sentir que su apartamento era nuestra propia casa.

Mercado de Chelsea

Foto en la puerta del restaurante "Cookshop"