Extremadura  Diciembre 2015

Domingo, 6 de Diciembre

 

Amanece en Tornavacas con planes de visitar Plasencia. Desayunamos con churros que Mariana se encargó de comprar en una plaza del pueblo y después pusimos rumbo a nuestro destino. El tiempo, como viene siendo costumbre, es bastante soleado aunque las temperaturas no sean muy altas. Dejamos el coche en un parking y fuimos al centro de la ciudad a pie. Pasamos por la puerta de Trujillo y nos topamos con la catedral. Decidimos visitarla un poco más tarde. Seguidamente entramos al antiguo convento de Santa Clara donde vimos el Belén municipal. Después si que entramos en la catedral para verla por dentro. Una vez terminada esta visita nos dimos una vuelta por la Plaza Mayor de Plasencia donde estaban expuestas unas figuras de cerdos dibujados con todos los motivos y colores imaginables. Eran puros cerdos de diseño; un espectáculo digno de ver. Se acercaba la hora de almorzar y decidimos hacerlo en el restaurante "Succo", maravilloso sitio el que elegimos. Una vez nuestros estómagos estuvieron llenos pusimos rumbo al "Parque de los Pinos"el Central Park de Plasencia: unos inmensos jardines con infinidad de patos y pavos reales entre las numerosas especies de aves que había en el lugar. Marta jugó un rato en un parque infantil y después rumbo a Tornavacas de nuevo. Nos tomamos una copa en el único restaurante del pueblo (Restaurante Puerto Tornavacas), y volvimos al apartamento a cenar. Mañana toca ruta senderista.

Exposición de figuras de cerdos decorados

Restaurante "Succo", Plasencia

Lunes, 7 de Diciembre

 

Nos levantamos un poco más temprano de lo normal para ir a la ruta en el parque natural "La Garganta de los Infiernos", llamada "La ruta de los Pilones". Tiene 3 kilómetros de distancia en una sola dirección y se puede hacer en 2 horas ida y vuelta. Y ese fue el tiempo que echamos. Llegamos a una zona del rio Jerte donde la corriente forma unos "pilones" o "jacuzzis naturales" hechos por la corriente que el simple hecho de verlos resultaba un espectáculo. A la vuelta comimos en el único restaurante de Tornavacas, Puerto de Tornavacas, como citaba en algún párrafo anterior. No había mucho tiempo de luz solar ya que el sol se va demasiado temprano en esta zona de España. Terminamos de comer a eso de las 16:00, y de allí pusimos rumbo a un pueblo muy pintoresco y pequeño: Candelario. Un lugar donde la arquitectura típica de la Extremadura antigua se ha respetado hasta nuestros días y eso ha dado lugar a un pueblo extremadamente atractivo. Los 950 ciudadanos de este pueblo seguro que están orgullosos del lugar donde viven. A las 19:00 decidimos vover a Tornavacas. Cenamos y nos fuimos a la cama para descansar lo máximo posible ya que mañana toca volver a casa tras unas seis horas de coche.

Ruta de los Pilones, en el valle del Jerte

Candelario

Martes, 8 de Diciembre

 

Llegó la hora de regresar; partimos a las 11:30 de la mañana y como despedida nuestra casera nos regaló una caja de kiwis con una pinta buenísima. Nos esperaban 6 horas de coche y había que prepararse mentalmente; en el camino hicimos un alto en Zafra donde almorzamos en un bar de tapas de la Plaza Grande del pueblo; a las 18:30 y tras un largo pero cómodo viaje de vuelta estábamos en casa de nuevo.

Plaza Grande de Zafra